Minuto a Minuto

Nacional Gobierno y Morena: Días de vértigo
          El domingo fue el congreso de Morena para formalizar el relevo, Montiel afirmó: Esta dirigencia no tolerará corrupción en ningún gobierno de Morena y que deben tener una trayectoria impecable
Internacional Dos buques de guerra estadounidenses cruzan el estrecho de Ormuz tras un ataque iraní sin sufrir daños
El Comando Central de EE.UU. facilitó el paso de dos buques de guerra por el estrecho de Ormuz para restablecer el tránsito comercial
Nacional Activan alerta amarilla por onda de calor en la CDMX: ¿Cuáles son las alcaldías más afectadas?
La SGIRPC emitió un aviso especial por ola de calor en la Ciudad de México tras la registrada entre el 25 y 30 de abril
Deportes Multan al América tras polémica por alineación en juego de ida ante Pumas
En un comunicado, la FMF expuso que tras una revisión de la acción que habría provocado la falta al reglamento, falló a favor del conjunto azulcrema
Nacional México registra 3.6 millones de turistas en cruceros en el primer trimestre de 2026
La Sectur señaló la importancia del turismo de cruceros, al generar beneficios económicos directos en comunidades portuarias

Yo quiero dar por terminado el ciclo electoral estadunidense, pero me gustaría apuntar esto: De cumplirse la derrota de Trump, podríamos asistir a un efecto global de recuperación del crédito de la democracia.

En cierto modo la elección de Trump culminó un ciclo de bajos rendimientos públicos y crecientes insatisfacciones sociales con las democracias del mundo.

El descrédito democrático del siglo XXI se hizo sentir igual en las democracias viejas y probadas, como Estados Unidos y Gran Bretaña, en las readquiridas en los 1980s, como las de América Latina, y en las que surgieron del antiguo bloque socialista, a partir de la caída del Muro de Berlín en 1989. La crisis de 2008 fue una sacudida final de ineficacia y descrédito para los órdenes democráticos de todos los países.

El ciclo de malestar y la desconfianza con la democracia tuvo su momento culminante en la elección para la presidencia de Estados Unidos, la más vieja y probada democracia del mundo, de un candidato que era la encarnación misma de la anomalía democrática: Donald Trump.

De un lado, Trump le dio la razón histórica a todos los que reconocían o decretaban la ineficacia, la decadencia, la capacidad de autodestruirse de la vida democrática.

Putin pudo decir lo mismo que Jinping: ¿esa es la democracia que celebran, la que quieren que adopte el mundo, la que es capaz de elegir a Trump, la que es capaz de suicidarse entronizando a su destructor? De otro lado, la presidencia anómala de Trump creó una especie de legitimidad para los líderes autoritarios del mundo que hubieran sido electos, como Trump, democráticamente.

Explicita o implícitamente, estos líderes autoritarios, nacidos de la democracia, han podido ponerse a la sombra de Trump y decir: las barbaridades que yo hago, las hago por decisión de los electores, y son normales hasta en la democracia más vieja del mundo, Estados Unidos.

Que termine el apoyo de los votantes a Trump puede poner fin a la legitimidad que derivan de Trump los gobernantes que se le parecen. Será un alivio que deje la escena esta sombra, este ejemplo global del autoritarismo con votantes.