Minuto a Minuto

Nacional SEP celebra fallo de la Corte sobre venta de “comida chatarra” en planteles educativos
El titular de la SEP, Mario Delgado, destacó que, con esta determinación, la medida se mantiene vigente en todas las escuelas del Sistema Educativo Nacional (SEN), desde educación inicial hasta el nivel superior
Nacional Veracruz impulsa su campo y ganadería para fortalecer la soberanía alimentaria nacional
El gobierno de Veracruz fortalece la agricultura y ganadería con maquinaria gratuita, centros lecheros y sanidad animal para respaldar la soberanía alimentaria
Internacional Demuelen casa ligada a Pablo Escobar; era utilizada para consumo de estupefacientes y “satanismo”
La casa de Pablo Escobar estuvo durante años abandonada y se convirtió en foco de problemas de seguridad y convivencia
Internacional Una ola roja clama contra la violación en Cornell y exige la dimisión de su directiva
Estudiantes y profesores se concentraron cerca de Cornell vestidos de rojo para homenajear a la víctima, identificada como Jane Doe
Nacional Líder del CDN, uno de los señalados por el Departamento del Tesoro
“Takia” fue señalado como uno de los líderes involucrados en una operación para acribillar en 2017 a cuatro funcionarios de la entonces Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas que se rehusaron a recibir sobornos

“Revoluciones morales” llama el filósofo angloafricano Kwame Anthony Appiah a los cambios, relativamente rápidos, que se ciernen sobre costumbres  que parecían “ancestrales” —en el doble sentido de inmemoriales e inamovibles.

En su libro The Honor Code. Moral Revolutions Happen (Norton, New York, 2010), Appiah recrea las revoluciones morales que terminaron con la esclavitud en Estados Unidos, el duelo en Inglaterra y la costumbre asiática de lisiar con moldes los pies femeninos para que conservaran su tamaño infantil.

Todas estas costumbres, vistas por sus sociedades como parte del orden natural de las cosas, fueron transformadas, escribe Appiah, en lapsos muy cortos de tiempo, mediante una rápida transición de valores que invirtió la ecuación: hizo ver como vergonzosas prácticas que eran hasta entonces partes no escritas del  código del honor y la tradición.

¿Cómo sucedieron estas “revoluciones morales”, qué rasgos les fueron comunes?

El primer rasgo, dice Appiah, es que todos los argumentos en contra de esas barbaridades estaban perfectamente establecidos, eran moneda corriente en la discusión de las costumbres de la época, pero simplemente no bajaban a la cabeza ni a la conducta de las comunidades practicantes.

El segundo rasgo es que el cambio de esas costumbres se dio porque, en algún momento, su  persistencia empezó a comprometer algo parecido al honor nacional de la sociedad practicante. Lo que era honorable o peculiar, idiosincrático, empezó a ser vergonzoso.

¿Ante quién? Este es el tercer rasgo decisivo: la costumbre en cuestión empezó a ser cuestionada por la mirada de los otros, por las reglas de moralidad y civilización de otras sociedades, cuyo rechazo, a veces frontal, a veces satírico, acabó siendo importado por la comunidad de origen con un sentimiento de vergüenza, como un deshonor.

Me pregunto si puede estar pasando en México algo parecido a esto en materia de rechazo a la corrupción y al patrimonialismo burocrático.

Los argumentos contra la corrupción mexicana nos son familiares. Falta la aceleración moral. ¿Está a la vista?