Minuto a Minuto

Nacional Después de 15 años de masacre en casino de Monterrey solo hay una condena
Se abrieron procesos de investigación contra 25 personas por el ataque y posterior incendio a 15 años de la tragedia
Nacional Vicente Fox respalda a Ernesto Ruffo Appel
Fox denunció la "tortura psicológica" que, a su juicio, ha sufrido Ruffo en el Centro Federal de Readaptación Social 'El Altiplano'
Internacional Tres heridos y más de 90 vuelos cancelados por el paso del tifón ‘Saudel’ en Japón
Al menos tres personas resultaron heridas y más de 90 vuelos fueron cancelados tras el paso del tifón Saudel por las islas del sur de Japón
Internacional Beyoncé dona un millón de dólares para ayudar a Colombia tras el terremoto
Beyoncé donará un millón de dólares a organizaciones que ayudan a damnificados por el terremoto de 7.4 en Colombia
Economía y Finanzas La desigualdad salarial baja en México, explica Banamex
Banamex señaló que entre 2016 y 2025 el salario mínimo multiplicó por 3,8 su valor nominal y aumentó 145 % su poder adquisitivo por hora en términos reales, tras una política de incrementos más acelerados a partir de 2019

De haber sabido que desde hace poco más de un año la joven hija de un amigo aficionado al futbol tenía la solución para el problema ético del ominoso coro “Eeeh… ¡putooo!”, la habría publicado aquí, y tal vez la Federación Mexicana no tendría que apelar contra las multas que le ha impuesto la FIFA.

Sería innecesario esperar que las amplias capas de la población que asumen tal ofensa como parte incorregible de “lo mexicano” se critiquen y se reeduquen.

El remedio no está en los tumultos que gritan desde las gradas protegidos por el anonimato, en el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación o en las instancias disciplinarias futboleras ni en las campañas televisivas con súplicas de algunos seleccionados, sino en el jugador en poder de la pelota (como en las ligas de Europa, cuando se le gritan insultos racistas a jugadores negros).

Bastaría con que, al primer insulto, cualquiera de los 22 jugadores o uno de los tres árbitros parara el balón y, de repetirse el agravio, se suspendiera el juego… y no se devolvieran las entradas.

[email protected]