Minuto a Minuto

Internacional Venezuela abre nueva ruta de diálogo con respaldo de Estados Unidos
"Esperamos que en las próximas semanas continúen las conversaciones entre los partidos políticos venezolanos y el Gobierno Interino": EE.UU.
Nacional Jalisco establece un Récord Guinness del guacamole más grande del mundo
Habitantes de Jalisco obtuvieron el récord Guinness al preparar más de 12 toneladas de guacamole y cumplir con los requisitos de peso e higiene
Deportes #Video La escalofrinate lesión del acanadiense Koné ante Qatar
La grave lesión de Ismaël Koné, mediocampista de Canadá, fue la nota triste de la goleada de Canadá ante Qatar
Internacional ICE da un giro en plan de convertir almacenes en centros de detención para migrantes
ICE transferirá a otras agencias siete almacenes comprados por 700 millones de dólares, pese a que estaban destinados a la detención de migrantes
Deportes Grupo B Mundial 2026: Canadá aplasta a Qatar y asume el liderato de su sector
Canadá tuvo una de sus mejores actuaciones de los últimos años para sumar su primera victoria en el Mundial 2026

De haber sabido que desde hace poco más de un año la joven hija de un amigo aficionado al futbol tenía la solución para el problema ético del ominoso coro “Eeeh… ¡putooo!”, la habría publicado aquí, y tal vez la Federación Mexicana no tendría que apelar contra las multas que le ha impuesto la FIFA.

Sería innecesario esperar que las amplias capas de la población que asumen tal ofensa como parte incorregible de “lo mexicano” se critiquen y se reeduquen.

El remedio no está en los tumultos que gritan desde las gradas protegidos por el anonimato, en el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación o en las instancias disciplinarias futboleras ni en las campañas televisivas con súplicas de algunos seleccionados, sino en el jugador en poder de la pelota (como en las ligas de Europa, cuando se le gritan insultos racistas a jugadores negros).

Bastaría con que, al primer insulto, cualquiera de los 22 jugadores o uno de los tres árbitros parara el balón y, de repetirse el agravio, se suspendiera el juego… y no se devolvieran las entradas.

[email protected]