En el número que circula de la revista Nexos, Liza Sánchez hizo un balance de la militarización del gobierno mexicano. No sólo en lo que se refiere al uso de la violencia legal para la seguridad, sino sobre todo en la expansión de responsabilidades y poderes de las fuerzas armadas en zonas del gobierno civil que no habían tenido hasta ahora.

Los mecanismos fundamentales de esta expansión son:

1) que los cuerpos militares hacen tareas de gobierno ajenas a la disciplina militar, 2) que para hacerlo las instancias del gobierno civil ceden sus funciones a los militares y 3) que los militares clasifican sus actividades en el ámbito civil como de seguridad nacional, impidiendo su revisión pública.

Las tres cosas suceden ya en ámbitos tan distintos como la obra pública, la vigilancia de aeropuertos o aduanas, la distribución de bienes y servicios y la fiscalización del comercio exterior.

Nos dice Liza Sánchez que según el Inventario Nacional de lo Militarizado, que elabora el Programa de Política de Drogas del CIDE, en los últimos diez años se han transferido 227 funciones civiles a las fuerzas armadas y a la Guardia Nacional.

Esto, tanto en materia de seguridad como de educación, salud, política social, obra pública y comunicaciones.

El proceso de militarización no empezó con este gobierno, venía de atrás, pero se aceleró considerablemente. Del total de las transferencias mencionadas arriba, el 53% se hizo en los últimos tres años.

La “militarización de funciones civiles” presenta problemas de subordinación de la autoridad civil a la militar y de la opacidad propia de esta última.

Presenta también el problema de una transferencia considerable de recursos. El Banco del Bienestar ha transferido al Ejército más de 3 mil 700 millones de pesos por concepto de construcción de sucursales.

Por la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, la transferencia directa a Sedena ha sido de 3 mil 300 millones. Sedena construirá alrededor del 40% del Tren Maya, con costo estimado de 125 mil 800 millones. Su transferencia directa de recursos será también alta (https://bit.ly/3hWRAI3).

Los militares no han pedido o exigido la transferencia de todo esto. Se los ha dado un gobierno civil que no cree en sus propias fuerzas.