La Fed anticipa mayor crecimiento


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Joaquín López-Dóriga OstolazaSin Fronteras


Como era plenamente esperado por el mercado, en su última reunión del año, y última con Janet Yellen al frente, el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC, por su sigla en inglés) realizó su tercer incremento de un cuarto de punto en el año en la tasa de interés de referencia, ubicándola en un rango de 1.25 a 1.50 por ciento.

Aunque hasta antes de la reunión de septiembre los mercados dudaban aún de la posibilidad de un tercer incremento este año, el comunicado de dicha reunión en septiembre y las intervenciones por parte de diferentes miembros del FOMC se encargaron de disipar la mayoría de las dudas sobre el movimiento al alza en esta última reunión del año.

Además de ser la despedida de Yellen al frente de la Reserva Federal (Fed), esta última reunión del año incluyó la publicación de nuevos estimados económicos, con revisiones interesantes con respecto a la última publicación.

El cambio más relevante fue en las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2018, que se incrementaron de 2.1 a 2.5%, reflejando la mejoría en la actividad económica reciente y un posible impacto positivo en el crecimiento proveniente de la reforma impositiva del Partido Republicano.

Lo que resulta interesante es que el estimado de crecimiento de largo plazo del PIB se mantuvo sin cambios con respecto a septiembre en 1.8%, lo cual sugiere que la Fed —al igual que la mayoría de los economistas— no ve un impacto significativo de largo plazo en la tasa de crecimiento del PIB como consecuencia de la reforma fiscal.

Asimismo, el pronóstico de tasa de desempleo para finales del 2018 se redujo de 4.1 a 3.9%, significativamente por debajo de la tasa natural de desempleo de 4.6% estimada por la Fed. La sorpresa es que, a pesar de estas revisiones positivas al crecimiento y al mercado laboral, tanto el pronóstico de inflación como el de cambios a la tasa de interés de referencia se mantuvieron sin cambio con respecto a las proyecciones publicadas en septiembre.

Aunque la Fed anticipa que el Core PCE (considerada la medida de inflación más relevante para la Fed) aumente de 1.7% a finales del 2017 a 1.9% a finales del 2018, su pronóstico para el 2018 es idéntico al publicado en septiembre.

Aunque en su discurso Janet Yellen dejó entrever que los salarios reales deberían mostrar una recuperación más notable en el 2018, la gráfica de puntos, donde los miembros del FOMC revelan sus expectativas de tasa de interés de referencia, sigue reflejando tres posibles incrementos para el 2018, los cuales podrían darse en marzo, julio y diciembre.

Vale la pena recordar que, hasta septiembre, el mercado estaba únicamente descontando uno o, cuando mucho, dos aumentos para el 2018. La apuesta de muchos observadores es que la Fed procuraría una trayectoria de alzas más moderada ante la incertidumbre generada por los retiros de liquidez anunciados para ir reduciendo el tamaño del balance de la Fed.

Sin embargo, la aceleración del crecimiento económico y la aprobación de la reforma tributaria, acompañados de una gran efervescencia en los mercados son factores que, en la opinión de este columnista, obligan a la Fed a tomar una postura menos pasiva en cuanto a la normalización de su política monetaria.

En este sentido, en ausencia de choques geopolíticos o disrupciones en los mercados financieros se ve más probable un escenario de cuatro alzas en la tasa de interés de referencia por parte de la Fed que uno de únicamente dos alzas.

Será muy interesante ver qué sucede con las tasas de largo plazo conforme se vayan materializando los aumentos en la tasa de interés de corto plazo. Lo lógico sería ver un incremento en las tasas de largo plazo pero hay quienes anticipan un aplanamiento o hasta una inversión de la curva de tasas.

  1. La crisis turca

    En lo que va del año, la cotización de la lira turca frente al dólar pasó de 3.77 a 7.05, detonando una crisis de confianza en la habilidad de Turquía de cumplir sus obligaciones financieras a nivel internacional, situación que amenaza con expandirse a otros mercados emergentes.

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