¿La Fed al rescate?

joaquin-lopezdoriga-jr1

Joaquín López-Dóriga OstolazaSin Fronteras

En enero, la Fed tuvo que congelar su plan de normalización de política monetaria, modificando su plan de subir las tasas

El martes por la mañana, el presidente del consejo de la Fed, Jerome Powell, pronunció un discurso como parte de la Conferencia sobre Política Monetaria, Estrategia, Herramientas y Prácticas de Comunicación, auspiciada por la Fed de Chicago.

La ponencia de Powell era especialmente relevante para los mercados al ser una de las primeras intervenciones de alto perfil por parte del gobernador desde que las tensiones comerciales a nivel global se elevaron considerablemente como resultado de la creciente escalada en las tensiones comerciales.

Dicha escalada amenaza en convertirse en una verdadera guerra comercial ante el creciente ambiente de confrontación en la relación Estados Unidos-China, y la amenaza de la Casa Blanca de implementar aranceles progresivos a las importaciones provenientes de México como medida de presión para forzar a nuestro país a jugar un papel más activo en el control migratorio de ciudadanos centroamericanos hacia Estados Unidos.

Asimismo, el testimonio era oportuno dada la reciente turbulencia en los mercados detonada por estas medidas que ha provocado una fuerte caída en las tasas de interés de largo plazo.

En concreto, el mercado quería ver si Powell mostraba alguna divergencia con respecto al discurso paciente y gradualista que ha venido mostrando la Fed con respecto a la trayectoria futura de las tasas de interés de referencia. Vale la pena recordar que, en enero, la Fed tuvo que congelar su plan de normalización de política monetaria, modificando su plan de subir las tasas de interés en un par de ocasiones durante el 2019 y anunciando la terminación anticipada de su programa de retiros de liquidez.

Ahora, el mercado está apostando a que, si la actividad económica se ve afectada por las crecientes tensiones comerciales, la Fed se vería obligada a relajar las condiciones monetarias recortando la tasa de interés de referencia hasta en dos ocasiones en lo que resta del año. En este sentido, la Fed ha sido consistente en señalar al mercado que, si las condiciones económicas actuales se mantienen sin cambios importantes, la tasa de interés de referencia probablemente se mantendría sin cambios.

Sin embargo, en su intervención del martes, Powell fue claro en destacar que la incertidumbre introducida por la escalada en las tensiones comerciales puede tener un impacto negativo tangible sobre una economía que ya muestra algunas señales de desaceleración.

Adicionalmente, Powell fue contundente en señalar que la Fed está monitoreando la situación muy de cerca y que actuará de manera apropiada, en caso de ser necesario, para proteger el ciclo de expansión económica.

En pocas palabras, Powell confirmó la creciente expectativa del mercado de que la Fed bajará la tasa de interés de referencia si la amenaza de la guerra comercial no se disipa y las medidas compensatorias se incrementan.

Los mercados tuvieron una reacción favorable inmediata ante la aparente confirmación de que la Fed intervendría para evitar disrupciones significativas en la economía, renovando el famoso Fed Put.

La labor de la Fed no lleva tintes políticos y su intervención se daría únicamente si hay evidencia de un deterioro en la actividad económica, lo cual es altamente probable si no hay una resolución favorable a las disputas comerciales con China y México.

Sin embargo, la voluntad de la Fed para relajar su política monetaria de manera oportuna para intentar prolongar el ciclo de expansión económica podría ser interpretada por la Casa Blanca como un argumento a favor para mantener la estrategia de presión y confrontación en las negociaciones con sus socios comerciales. Irónicamente, la Fed podría verse obligada a ceder ante las presiones para recortar las tasas de interés de Donald Trump por una crisis que él mismo propició.