JOAQUÍN LÓPEZ-DÓRIGA OSTOLAZA

La desatinada obsesión con el déficit comercial

La desatinada obsesión con el déficit comercial


Se trata de una visión simplista y desvirtuada con tintes nacionalistas.

El jueves de la semana pasada analizamos la propuesta enviada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR por su sigla en inglés) al Congreso con los objetivos principales de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Asimismo, criticamos la postura de establecer como objetivo principal de la renegociación la reducción del déficit comercial frente a México y Canadá. La premisa básica de este objetivo está predicada en el concepto de que el déficit comercial es uno de los principales factores detrás del deterioro en el bienestar de la clase trabajadora de Norteamérica.

Sin embargo, ésta es una visión simplista y desvirtuada por tintes nacionalistas. Es cierto que Estados Unidos tiene un déficit comercial de aproximadamente 500,000 millones de dólares (mdd) con el resto del mundo, lo que lo convierte en el país con el déficit comercial más grande. Este déficit se explica porque EU es el consumidor de bienes más importante a nivel global desde hace muchos años.

EU exportó en el 2016 más de 2,208 mdd de bienes y servicios, pero también importó 2,712 mdd. Al excluir el rubro de servicios, el déficit del 2016 ascendió a 750 mdd. China representa casi la mitad (347 mdd) del déficit comercial, seguida de Japón, Alemania y México con déficits de 70, 65 y 64 mdd respectivamente. Sin embargo, estos déficits son muy diferentes si se analizan con respecto a la relación comercial integral con cada país.

El comercio total entre EU, China, Japón y Alemania asciende a 579, 196 y 164 mdd respectivamente. Esto implica que el déficit ante China representa 60% de la relación comercial entre los dos países, mientras que los déficits con Japón y Alemania representan 35 y 40% respectivamente.

En contraste, el déficit de 63 mdd con México representa apenas 12% de la relación comercial total entre ambos países. Es claro que la relación comercial entre México y Estados Unidos es mucho más profunda y beneficiosa para nuestro vecino del norte que las relaciones con otros socios con los que es deficitario en materia comercial. Después de Canadá, México es el destino más importante para las exportaciones de EU.

Un estudio publicado por el área de análisis de Bancomer destaca que México es el destino número uno para las exportaciones de California, Arizona, Nuevo México y Texas. Adicionalmente, el estudio de Bancomer destaca que México es el segundo destino más importante para las exportaciones de otros 25 estados. Asimismo, la nota revela que México es el principal proveedor de bienes importados en Arizona, Texas, Kentucky y Utah y el segundo o tercer país de origen de las importaciones de otros 21 estados.

El comercio entre México y EU no es simplemente un intercambio de bienes terminados; el intercambio ocurre dentro de cadenas de suministro integradas donde hay valor agregado en cada etapa de la producción. Más de dos terceras partes de las importaciones a EU provenientes de México son bienes intermedios.

El TLCAN ha permitido la integración de cadenas productivas y ha incrementado la competitividad de Norteamérica como región. Es por esto que la mayoría de los expertos opinan que la renegociación del TLCAN difícilmente reduciría el déficit comercial de EU con México. Aunque la imposición de tarifas no es parte de los objetivos de renegociación establecidos por la administración Trump, el presidente puede abandonar el TLCAN de un plumazo. Esta situación llevaría a la relación comercial a regirse por las reglas de la OMC, lo cual, en la opinión de varios expertos, podría ser más dañino para Estados Unidos que para México. Sin embargo, las negociaciones no serán fáciles.