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Hace un año escribí en este espacio que, contrario a la opinión generalizada de que el ascenso de Morena implicaría su muerte, “el PRD podría ser el partido que defina la próxima elección presidencial”. Los resultados de este domingo confirmaron su papel crucial en la arena electoral y reforzaron su importancia de cara a la sucesión.

En Nayarit ganó la coalición Juntos por Ti, encabezada por el PAN y el PRD, y en el Estado de México, la suma de votos del PRD y Morena casi alcanza 50 por ciento. Sabemos que siete de cada diez votantes del PRD tenían como segundo destino a Morena. De haber ido juntos, sin duda estarían celebrando la victoria.

Hacia 2018, esta posición de fuerza le abre tres caminos al PRD:

El primero es ir solo, con candidato propio. Aunque difícilmente ganaría, mantendría su identidad como partido independiente, con todas las prerrogativas que la ley le concede, y tendría peso específico en el Congreso. Este escenario también convendría al PRI, pues nada resta más votos directos a Morena —el partido a vencer en 2018— que un PRD dividiendo a la izquierda al ir por su cuenta.

Aliado con el PAN, el PRD podría ganar la elección y formar gobierno. Un buen acuerdo de coalición le permitiría encabezar varias áreas estratégicas e incidir en la agenda federal. El PAN, además de evitar una alianza PRD-Morena, sumaría votos, si bien en esas condiciones muchos electores de izquierda quizá preferirían irse con Morena.

La otra posibilidad es que el PRD se alinee con Morena; sin duda, la unión ideológica natural. La fuerza de esta candidatura de izquierda sería enorme y constituiría el peor escenario para el PAN y para el PRI. Sin embargo, también es cierto que el PRD sería copartícipe de una victoria que, ante el peso abrumador de Morena y de Andrés Manuel López Obrador, podría diluirlo como partido.

Así, aun desde el cuarto lugar a escala nacional, con menos de 10 por ciento de las preferencias según las más recientes encuestas de Consulta Mitofsky, en cualquier escenario, el PRD estaría en condiciones de decidir la elección del próximo año.