Lo que observamos a nuestro alrededor con detenimiento, se convierte en una narración en nuestro cerebro, llevando una imagen del entorno a la memoria.

Recordamos a corto y largo plazo, así trabaja nuestra memoria. Lo físico, lo tangible, lo que pasa a nuestro alrededor en la cotidianidad, comúnmente se esfuma más rápido de nuestra cabeza.

Pero cuando vemos de manera estática mensajes directos o bajo un contexto en el que nos identificamos, suelen permanecer más tiempo en la memoria. Puede ser publicidad en espectaculares, en las paredes o un mensaje escrito que nos cause impacto.

La lectura que le damos a nuestro alrededor, dependerá de distintas circunstancias propias y ajenas a nosotros.

Luz Raquel despertó un día y al salir de su departamento encontró una pared grafiteada en donde le advertían que la iban a matar y no solo eso, sino que la iban a quemar.

Unas paredes blancas con aerosol color negro: “Te voy a quemar viva. Te vaz a morir Lus (sic). Te vaz a morir machorra. Muerte a la Luz”.

Imágenes que se implantaron en su memoria, y que permearon en cada poro de su piel. El terror de que fuera cierto, la angustia de que algo le pasara a su hijo y a ella. La impotencia por no saber a quién pedir ayuda y que la tomaran en serio.

Pasaron dos meses para que esos mensajes se cumplieran.

No puedo imaginar la sensación como mujer y madre, de saber que tienes tan cerca a tu posible asesino. El que tu casa se convierta en una escena de violencia y que nadie haga nada a pesar de que se dan cuenta.

El odio del vecino hacia Luz y su hijo, se complementaba con los mensajes grafiteados, ella sabía que eran reales, no había nada de atribuirle drama o exageración.

Fue y puso la denuncia y lo hizo público en sus redes sociales. Así es que nos enteramos que esto no solo fue un feminicidio, sino que las autoridades del municipio de Zapopan en Jalisco, la ignoraron: negligencia.

No pueden ponerse en duda la significación de imágenes de este tipo, cuando las amenazas han sido también verbales y están allí como un mensaje recordatorio todos los días y a toda hora.

Tenía la imagen en su cabeza y el terror en el cuerpo entero.

Luz Raquel Padilla Gutiérrez, murió después de ser atacada el fin de semana con litros de alcohol que le fueron lanzados a su cuerpo para ser incendiada con un encendedor, su cuerpo quemado al 90% no soportó y falleció dejando a su chiquito huérfano.

Muchos dicen que sin una fotografía o video no se puede creer nada en estos tiempos, y ella tenía las fotos, ella publicó, lo hizo visible y ni el MP de Zapopan la escuchó lo suficiente para cuidarla porque decían que esas amenazas no eran suficiente para protegerla.

Pero la amenaza era clara: “te voy a matar” y la mataron.

La amenaza era clara “te voy a matar” y la mataron - la-amenaza-era-clara-te-voy-a-matar-y-la-mataron-laura-garza-1024x781
Foto tomada de redes sociales