La semana pasada, Banco de México (Banxico) publicó el Informe Trimestral de Inflación correspondiente al segundo trimestre del año.

El informe destaca un entorno global con altas tasas de interés y con inflación en descenso, pero aún elevada. Asimismo, el documento resalta la resistencia de la actividad económica global, cuya desaceleración ha sido menos pronunciada de lo esperado.

En la parte doméstica, la publicación subraya la fortaleza del mercado laboral y la tenacidad de la actividad económica que ha superado considerablemente todos los pronósticos de inicio de año.

Asimismo, Banxico hizo un recuento de los avances en el combate a la inflación, subrayando que la inflación general observada en lo que va del año ha estado consistentemente por debajo de las estimaciones del propio Banxico. No obstante, el banco central también señaló que la inflación subyacente ha disminuido a un ritmo más lento y más en línea con lo esperado.

En este contexto, Banxico revisó al alza su estimado de crecimiento del PIB y a la baja sus estimados de inflación para lo que resta de este año y mantuvo los del 2024. En el caso del PIB, la estimación central de Banxico para el 2023 subió de 2.3 a 3.0%, mientras que la del 2024 se elevó de 1.6 a 2.1 por ciento.

Asimismo, Banxico consideró que el balance de riesgos para el crecimiento se encuentra equilibrado e identificó como principales riesgos a la baja los siguientes: (I) una menor demanda externa, y en específico una recesión en Estados Unidos; (II) un endurecimiento de las condiciones financieras a nivel global; y (III) nuevas afectaciones al comercio internacional.

Por otro lado, el banco central apuntó a los siguientes factores como fuentes potenciales de mayor crecimiento: (I) una desaceleración menor a la esperada en Estados Unidos; (II) el creciente atractivo de México como destino de inversión extranjera, dentro del marco del T-MEC y de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China; y (III) un dinamismo mayor al anticipado del gasto y la inversión pública.

Conforme la narrativa del soft landing para la economía de Estados Unidos, que se ha convertido en el consenso, se mantenga, los estimados de Banxico lucen sensatos.

No obstante, el riesgo al alza podría implicar un crecimiento por arriba de su tasa potencial, lo cual, en la opinión de este columnista, implica ciertas limitaciones en el frente de combate a la inflación, especialmente en el del componente subyacente.

En cuanto a los pronósticos de inflación, Banxico no realizó cambios con respecto a los incluidos en la publicación de la última decisión de política monetaria. No obstante, estos pronósticos si presentan cambios con respecto al último Informe Trimestral de Inflación.

En cuanto a la inflación general, Banxico redujo su estimado para el tercer y cuarto trimestre de este año de 5.2 a 4.7% y de 4.7 a 4.6%, respectivamente. En el caso del 2024, los estimados trimestrales no sufrieron ningún cambio, con inflación descendiendo gradualmente hasta 3.1% en el cuarto trimestre del 2024.

En el caso de la inflación subyacente, los ajustes fueron mínimos, destacando las siguientes revisiones al alza: para el cuarto trimestre de este año de 5.0 a 5.1%, para el primer trimestre del 2024 de 4.1 a 4.2% y para el segundo trimestre del 2024 de 3.5 a 3.6 por ciento.

El objetivo de que la inflación subyacente alcance 3.1% en el cuarto trimestre del año próximo se mantuvo.

Dentro de los riesgos al alza para la inflación, destacamos los siguientes: (I) nuevas presiones al alza sobre los precios internacionales de alimentos y energéticos; (II) presiones por mayores costos que pudieran traspasarse a los precios al consumidor; y (III) episodios de depreciación cambiaria.

Este último punto es importante ya que la inflación se ha mantenido por arriba del objetivo de Banxico a pesar de la fortaleza del tipo de cambio que ha amortiguado el impacto inflacionario de los precios de bienes importados.

En este entorno, anticipamos que Banxico mantendrá la tasa de interés de referencia sin cambios en lo que resta de este año.