Minuto a Minuto

Nacional “No tiene fundamento”: Sheinbaum rechaza señalamientos de la DEA sobre nexos del Gobierno con el narcotráfico
La presidenta Sheinbaum respondió a las acusaciones del director de la DEA, Terry Cole, las cuales consideró "muy desafortunadas"
Nacional Atentan contra excandidato a la presidencia municipal de Teotihuacán
Este es el segundo ataque del que es víctima José Marcial Arpide, pues en 2021 lo atacaron a tiros y en esa ocasión murió su hijo
Nacional Chihuahua reporta su primer caso de gusano barrenador
Un productor reportó a la Secretaría de Desarrollo Rural de Chihuahua que uno de sus ejemplares de ganado presentaba gusano barrenador
Nacional Anuncian modernización de la Línea 3 del Metro CDMX; ¿subirá el costo del boleto?
La Línea 3 del Metro CDMX será sometida a una modernización integral, cuyo proyecto consta de cinco ejes prioritarios
Nacional Detienen al ‘tío Nico’, fundador de Los Tanzanios
La Fiscalía de la CDMX destacó que la detención de 'el Nico' o 'tío Nico' abona a la desarticulación de la estructura criminal de Los Tanzanios

Los debates representan ocasiones únicas para que el electorado pueda ver a los candidatos enfrentarse y contrastar ideas. “¿Quién ganó?” suele ser la pregunta que ocupa a analistas y a la opinión pública después de cada uno de estos encuentros. Sin embargo, la cuestión solo adquiere relevancia y trasciende lo anecdótico si hay evidencia de cambios en las preferencias electorales.

Entre todos los debates presidenciales que se han realizado en México, únicamente se distinguen dos que lograron modificar significativamente las encuestas: el de 1994 y el primero de 2006.

El 12 de mayo de 1994, Diego Fernández de Cevallos sorprendió al dominar una disputa que previamente parecía centrada en Ernesto Zedillo y Cuauhtémoc Cárdenas. Según la serie de encuestas publicadas ese año por la revista Etcétera, el desempeño de Fernández de Cevallos en el debate se tradujo en un aumento de 18 puntos porcentuales en las intenciones de voto a su favor.

Doce años más tarde, el 25 de abril de 2006, otro debate también alteró las tendencias. Esa vez no fue por un hecho sorprendente, sino por uno extraordinario: la ausencia de Andrés Manuel López Obrador. De acuerdo con Consulta Mitofsky, López Obrador perdió cuatro puntos porcentuales, los mismos que ganó Felipe Calderón. Esto puso la contienda en un empate técnico.

Ningún otro debate ha tenido un impacto similar en las preferencias electorales. El desempeño de Ricardo Anaya este domingo seguramente le dará un nuevo impulso a su campaña y probablemente lo deje como el principal contendiente de López Obrador. Sin embargo, no veo en este encuentro nada tan sorprendente o extraordinario como lo que atestiguamos en 1994 o 2006. Creo que la apuesta conservadora de López Obrador fue la correcta para mantener su ventaja.

No dudo que las encuestas registren ajustes, pero difícilmente serán tan radicales como para modificar el escenario electoral. Al menos no por el momento, pues hay que recordar que aún faltan dos debates y 70 días de campaña; un largo trayecto en el que todo puede cambiar.