Impericia, prudencia y escoltas


carlos-marin1

Carlos MarínEl asalto a la razón

Eduardo García escribe:


Eduardo García escribe:

Con respeto le señalo la ligereza de sus conclusiones en el lamentable tema del director general de Izzi, Adolfo Lagos.

¿Ya leyó usted la carpeta de investigación?

¿Oyó los testimonios de los involucrados o testigos?

¿Le constan las circunstancias de tiempo, lugar y modo de los hechos?

¿Es usted tan conocedor de la naturaleza humana para calificar la “impericia” de personas en situaciones extremas de presión y alta adrenalina?

¿Nunca, en situaciones normales, se le ha pasado a usted poner el parking?

Triste y lamentable lo ocurrido, S. Marín.

Tal vez, y lo repito: solo tal vez, lo prudente por todos hubiese sido dejarse robar. Nunca lo sabremos.

Mesura, señor Marín. Mesura.

Respuestas:

No a las primeras tres.

Lo de la impericia es una elemental deducción porque a un escolta profesional se le supone capacitado para enfrentar “situaciones extremas”, le suba o no la adrenalina.

Nunca me he bajado del coche sin ponerle parking y freno de mano.

Y ante riesgos letales, lo prudente (mejor: lo inteligente), siempre, es dejarse robar.

[email protected]

  1. Libertad, Cervantes y Dante José

    En oportuna coincidencia con la publicación en más de 300 periódicos estadunidenses de editoriales condenatorios de la embestida de Trump contra los medios (“enemigos del pueblo”, les llamó), un muy querido amigo me puso en suerte un ensayo del guatemalteco Dante José Liano Quezada sobre la segunda parte (capítulo 58) del Quijote de La Mancha, donde Cervantes pone en labios del hidalgo:

    Continuar leyendo