Impericia, prudencia y escoltas


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Carlos MarínEl asalto a la razón

Eduardo García escribe:

Eduardo García escribe:

Con respeto le señalo la ligereza de sus conclusiones en el lamentable tema del director general de Izzi, Adolfo Lagos.

¿Ya leyó usted la carpeta de investigación?

¿Oyó los testimonios de los involucrados o testigos?

¿Le constan las circunstancias de tiempo, lugar y modo de los hechos?

¿Es usted tan conocedor de la naturaleza humana para calificar la “impericia” de personas en situaciones extremas de presión y alta adrenalina?

¿Nunca, en situaciones normales, se le ha pasado a usted poner el parking?

Triste y lamentable lo ocurrido, S. Marín.

Tal vez, y lo repito: solo tal vez, lo prudente por todos hubiese sido dejarse robar. Nunca lo sabremos.

Mesura, señor Marín. Mesura.

Respuestas:

No a las primeras tres.

Lo de la impericia es una elemental deducción porque a un escolta profesional se le supone capacitado para enfrentar “situaciones extremas”, le suba o no la adrenalina.

Nunca me he bajado del coche sin ponerle parking y freno de mano.

Y ante riesgos letales, lo prudente (mejor: lo inteligente), siempre, es dejarse robar.

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  1. ‘Huachicoleo’ para principiantes

    Para improvisar tomas clandestinas en ductos y poliductos basta horadarlos y colocar un grifo para extraer el combustible con la misma facilidad con que se toma el agua de una llave de jardín. Se perfora con taladro de mano y una broca de diámetro no mayor a una pulgada (lo que mide una corcholata: 2.5 centímetros), y esto se hace con paciencia para evitar las chispas y el calor (son tuberías normalmente frías, como las gasolinas, y casi heladas porque llevan ríos).

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  2. En este pueblo sí hay ladrones

    Con poco más de 31 kilómetros cuadrados de superficie (cinco más que la colonia Narvarte de Ciudad de México), Tlahuelilpan es el municipio (creado en 1970) más pequeño de Hidalgo y su apropiado nombre significa En donde se riegan las tierras, porque en la región abundan las ejidales y particulares (mitad y mitad) de riego, temporal y agostadero, de las que se obtienen buenas cosechas de maíz, frijol, trigo, nopal, alfalfa, cebada, avena forraje, calabacita, chile verde y, en menor proporción, árboles frutales, hortalizas y ganado.

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