En un viejo documental de la BBC sobre la Guerra Civil Española, dijo un viejo oficial franquista: “Para los republicanos nosotros éramos el diablo y ellos eran el diablo para nosotros. Se hizo imposible el diálogo político y estalló la guerra”.

Es absurdo, por supuesto, comparar aquello con las diferencias entre Gobierno de México y sus opositores, o imaginar siquiera un desenlace similar, a pesar de la rijosidad crecientemente alentada por un Presidente en campaña permanente.

Pero es innegable que la rijosidad no es inocua, genera creciente intolerancia en el oficialismo y cada vez dificulta más el diálogo político, estimula pulsiones autoritarias que hacen peligrosamente impredecible el rumbo de la Nación.

Indeclinable lealtad de los militares
La multiplicación de tareas asignadas este sexenio al Ejército y la Marina, como solución, a veces temporal, a veces más permanente, a los problemas de corrupción vistos como insolubles para los civiles y proliferan críticas por “la militarización”.

En este espacio se narró como en 1968, en medio de la tormenta social y política, el general Marcelino García Barragán, ratificó al Presidente Díaz Ordaz la lealtad de los militares mexicanos “a las instituciones de la República”. Concepto vivo.

Muchos no lo comprenden. Lo cual hace pertinente citar al titular de Marina, el Almirante José Rafael Ojeda recordó hace días en la Academia Naval aquella doctrina de lealtad: “Y, por último, el patriotismo como principio constitucional. ¡Nos debemos a la Constitución y nos debemos a México, no se les olvide!”

Dos Bocas; ¿escucharon a Rocío Nahle?
Con la maniobra de una reportera que se comió todo el tiempo de mañanera del pasado lunes, se evitó abordar el incómodo tema del conflicto intrafamiliar de Morena que causó el conflicto sindical y violencia en la obra de la refinería Dos Bocas la semana pasada.

No está claro aún el rol de la Secretaria del Trabajo Luisa María Alcalde, la pionera del anticharrismo sindical, ni siquiera ante el activismo de quienes se aprestan a disputar la titularidad del contrato colectivo de Pemex.

Ante al sindicato petrolero, lo de Dos Bocas es una escaramuza, por el dinero en cuotas sindicales que está en juego, falta ver si también en Pemex dejará la STPS que corra la bola. O si lo permite el Presidente.

NOTAS EN REMOLINO
Insuficiente saber de irregularidades en Cofepris. Si hubo despidos e intervención de la Marina para evitar “discrecionalidad” en autorizaciones de fentanilo, ¿Por qué no hay consignaciones?… Más franco fue el Procurador Fiscal Carlos Romero Aranda, quien explicó que el registro en el RFC de los jóvenes desde los 18 años es herramienta “contra la defraudación fiscal”. Pues sólo que sea por eso… Seguramente el enviado de la Casa Blanca para el cambio climático, John Kerry, en el vuelo de regreso comparó lo escuchado con los informes previamente recibidos de la embajada y se formó su personal opinión… Insiste el Presidente López Obrador para que la Organización Mundial de la Salud apruebe vacunas “fast track” … Desde el Siglo de Oro español el jesuita Baltazar Gracián lanzó la una descripción en la cual muchos encajan: “Errar es humano, pero más lo es culpar de ello a otros” …