Minuto a Minuto

Ciencia y Tecnología Editor de The New York Times acusa a las empresas de IA de robar contenidos periodísticos
El director editorial de The New York Times, Arthur Gregg Sulzberger, se lanzó contra empresas de IA durante un evento en Francia
Entretenimiento Backrooms logra el mayor debut en la historia de una película de terror original
Backrooms está dirigida por Kane Parsons, quien se convirtió en el director más joven en tener una película número uno en taquilla
Deportes Serena Williams regresa al tenis profesional a los 44 años
Serena Williams, 23 veces campeona de Grand Slam y exnúmero 1 del mundo, confirmó su regreso al tenis profesional
Economía y Finanzas Remesas subieron 2.6% en primer cuatrimestre de 2026 y se mantienen al alza
Tan solo en abril, México captó 4 mil 978 millones de dólares en remesas, un aumento interanual del 3.7 por ciento
Nacional Suman 17 muertes por altas temperaturas; SMN advierte que seguirá el calor
De acuerdo con el SMN se mantendrán las tardes con temperaturas de calurosas a muy calurosas en la mayor parte del país

Las elecciones en Estados Unidos evidenciaron la pérdida de influencia y credibilidad de los medios tradicionales de comunicación. También dejaron ver los enormes desafíos que el creciente peso de las redes sociales y la polarización de las sociedades contemporáneas plantean al periodismo profesional.

A decir de Carlos Loret, la victoria de Donald Trump deja la sensación de que los medios emblema del periodismo apostaron en su contra… y perdieron, pues “una enorme, gigantesca parte de la sociedad no les cree” (El Universal, 23/11/2016).

Sin duda, los medios enfrentan una crisis de credibilidad. Las encuestas muestran que solo uno de cada tres norteamericanos confía en ellos; el nivel más bajo desde que esta medición se realiza. La caída se explica, en buena parte, por la proliferación de fuentes de información y la confianza que las personas depositan en aquellas que refuerzan sus puntos de vista. Para muchos, solo es neutral y creíble lo que refleja sus posiciones.

El problema no radica en una supuesta apuesta contra Trump. No advierto ataques gratuitos en medios como The New York Times; por el contrario, considero periodísticamente justificadas sus revelaciones. No estamos ante un abandono de los cánones del periodismo profesional; lo que vemos es un desfase entre esos principios y las expectativas de amplios sectores de la sociedad.

En situaciones de polarización, el centro se desvanece y la neutralidad deja de satisfacer, e incluso enfada, a quienes se han corrido a los extremos. Para ellos, la visión parcial y comprometida que circula en los nuevos medios y en las redes es una alternativa de información más atractiva.

El desafío para los medios tradicionales es enorme. Si bien la neutralidad no les garantiza recuperar credibilidad, comprometerla significaría una sentencia de muerte contra el periodismo objetivo, imparcial y plural, y la prolongación de una espiral de confrontación que amenaza la convivencia política pacífica. La estabilidad democrática depende en buena medida de que eso no suceda.