La cuisine de France, por si no lo saben, [email protected] [email protected], suele ofrecer verdaderas delicias culinarias a aquellos de paladar exigente. Por eso, en esta ocasión su recetario político les ofrece un platillo digno de los restaurantes más prestigiosos: el entrecot a la ravisseuse, una suculenta receta cuyo ingrediente primordial es la carne de wey… ¡perdón!, de buey, inventada por los egipcios, retomada por los indios y perfeccionada por una muy infame secuestradora francesa; y que sólo por esta vez lo serviremos frío… como la venganza.

INGREDIENTES:

– 2 entrecots de buey que se pueden conseguir en la carnicería “Calderón & García Luna”, especialistas en este tipo de cortes

– 100 mililitros de natas de magistrados tendenciosos

– 500 gramos de queso de secuestradora

– Aceite de negligencia federal al gusto

– Pimienta negra… como las intenciones

– Sal televisiva

– Mantequilla jurídica

– Hierbas provenzales de Francia… unas 36 millones de ramitas

REPARACIÓN:

En una parrilla importada del Ajusco, calentada a fuego lento durante seis años (un sexenio), ponga a derretir la mantequilla jurídica, para que se resbale todo lo que se ponga en el recipiente, junto con la pimienta de negras intenciones. Agregue los entrecots de buey (si le gustan jugosos puede dejarlos reposar en sangre de brazo de niño), barnízelos frecuentemente con aceite de negligencia federal. No olvide mezclar al mismo tiempo las natas de magistrados tendenciosos y el queso de secuestradora, pero también hay que esparcir generosamente la sal televisiva y las hierbas provenzales para que agarre un sazón que agreda al paladar de los comensales al momento de servirlo. Tenga mucho cuidado en la preparación de este platillo para no violar el debido proceso culinario y también procure no hacer un mal montaje de la mesa, porque se puede meter en problemas con sus invitados.

¡Mauvais appetit!

           

* A LA SECUESTRADORA