
Radar Latam 360 presenta las noticias más importantes de América Latina y el mundo para estar bien informado este 14 de mayo de 2026
Como todos los días, para estar muy bien informado, Radar Latam 360 comparte las cinco principales noticias de América Latina y tres claves del tablero global para este jueves 14 de mayo de 2026.
Sigue al politólogo Daniel Zovatto (@Zovatto55) para más análisis estratégico sobre América Latina y el mundo en tiempo real.
América Latina
1. Sheinbaum desmiente operación de la CIA en México y acusa campaña “sensacionalista”
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó categóricamente las versiones publicadas por CNN y replicadas por The New York Times sobre una supuesta participación de agentes de la CIA en una operación con bomba en el Estado de México destinada a eliminar a un presunto criminal conocido como “El Payín”. Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria calificó la información de “sensacionalista” y de ser “una ficción del tamaño del universo”, asegurando que tanto la Fiscalía del Estado de México como la propia CIA ya habían desmentido la noticia. Sheinbaum sostuvo que la publicación busca deteriorar las relaciones entre México y Estados Unidos mediante narrativas que alimentan sospechas sobre una intervención estadounidense en territorio mexicano. La presidenta explicó que la presencia de agentes extranjeros en el país está regulada por la Constitución y por la Ley de Seguridad Nacional, y reconoció que existen mecanismos formales de cooperación bilateral, aunque negó que existan operaciones clandestinas de este tipo autorizadas por el Gobierno mexicano.
La mandataria también cuestionó duramente a The New York Times por insinuar que el propio Gobierno mexicano habría utilizado explosivos para combatir al crimen organizado, acusando al diario de construir relatos ficticios similares a reportajes previos sobre laboratorios de fentanilo en Sinaloa. Sheinbaum atribuyó estas versiones a sectores conservadores y “movimientos de derecha” tanto en México como en Estados Unidos, que —según afirmó— buscan generar una crisis diplomática y justificar una mayor intervención estadounidense en asuntos internos mexicanos. Al mismo tiempo, defendió la cooperación bilateral en materia de seguridad e intercambio de inteligencia, aunque aprovechó la ocasión para reclamar nuevamente a la Administración de Donald Trump la detención y extradición de personas vinculadas al caso Ayotzinapa y a redes de contrabando de combustible en la frontera. La polémica se produce en un contexto particularmente sensible para la relación bilateral, marcado por las tensiones sobre seguridad, narcotráfico y soberanía nacional.
2. Cuba se queda sin combustible y enfrenta una crisis energética extrema
El régimen cubano reconoció públicamente que ha agotado por completo sus reservas de diésel y fueloil, combustibles esenciales para sostener la ya deteriorada red eléctrica nacional, profundizando una crisis energética sin precedentes en la isla. El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, admitió que el país “no tiene absolutamente nada” de combustible disponible y confirmó que incluso el último cargamento importado ya fue consumido. La situación se produce en medio del endurecimiento del bloqueo energético impulsado por la Administración de Donald Trump, que desde enero amenaza con sanciones y aranceles a cualquier país o empresa que suministre energía a Cuba. Tras perder gran parte del apoyo petrolero de Venezuela y México, la isla enfrenta apagones cada vez más prolongados, que en La Habana ya superan las 20 horas diarias, afectando gravemente servicios básicos, transporte y hospitales. Las tensiones sociales comenzaron a traducirse en protestas ciudadanas en distintos puntos de la capital.
El colapso energético coloca a Cuba en una situación de extrema vulnerabilidad económica y política. Actualmente, el sistema eléctrico depende casi exclusivamente del limitado crudo nacional, del gas natural y de la generación solar instalada recientemente con apoyo chino, aunque gran parte de esa energía no puede aprovecharse plenamente debido a la fragilidad de la red eléctrica y la falta de sistemas de almacenamiento. Mientras mantiene abierta una posible vía diplomática, Washington ha combinado señales de negociación con nuevas sanciones y mayores presiones económicas bajo una estrategia de “palo y zanahoria”. Trump declaró recientemente que Cuba “está pidiendo ayuda” y el Departamento de Estado anunció una oferta de asistencia condicionada a “reformas significativas” del sistema comunista cubano. Paralelamente, aumentaron los rumores sobre posibles acciones más agresivas contra la isla luego de reportes sobre vuelos y operaciones de vigilancia estadounidenses alrededor de Cuba, similares a los registrados antes de la operación contra Nicolás Maduro en Venezuela.
3. Venezuela inicia histórica reestructuración de su deuda tras años de default
El Gobierno venezolano anunció el inicio formal de un proceso “integral y ordenado” de reestructuración de la deuda pública externa y de los compromisos financieros de PDVSA, en lo que representa el movimiento más importante hacia la normalización financiera del país desde que entró en default en 2017. El Ejecutivo encabezado por Delcy Rodríguez sostuvo que el objetivo es liberar a Venezuela de la pesada carga de deuda acumulada y recuperar capacidad de financiamiento para invertir en áreas críticas como salud, infraestructura, electricidad y educación. Caracas atribuye la crisis de pagos a las sanciones impuestas por Estados Unidos desde 2017, las cuales aislaron al país de los mercados internacionales y profundizaron el deterioro económico. Actualmente, Venezuela acumula cerca de 60.000 millones de dólares en bonos impagados, mientras que la deuda total —incluyendo PDVSA, préstamos bilaterales y litigios internacionales— se estima entre 150.000 y 170.000 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los mayores casos de impago soberano aún sin resolver en el mundo.
El anuncio ocurre en medio de una acelerada reconfiguración de las relaciones internacionales y financieras del país. A comienzos de mayo, Estados Unidos autorizó mediante una licencia especial la prestación de servicios legales y financieros para facilitar una eventual renegociación de la deuda venezolana, mientras que el Fondo Monetario Internacional restableció relaciones con Caracas tras siete años de ruptura. Entre los principales acreedores figuran fondos especializados en deuda en dificultades, empresas afectadas por expropiaciones y países como China y Rusia, que financiaron durante años a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. El Gobierno venezolano presentó la reestructuración como una decisión “responsable, nacionalista y social” destinada a atraer inversiones, estabilizar la economía y mejorar las condiciones de vida de la población. Sin embargo, el Ejecutivo todavía no ha detallado mecanismos concretos, plazos ni interlocutores para llevar adelante un proceso extremadamente complejo, en un país que permanece parcialmente aislado del sistema financiero internacional y cuya credibilidad económica continúa siendo limitada.
4. Milei desafía al Congreso y lleva la crisis universitaria a la Corte Suprema
El Gobierno de Javier Milei ratificó que no restituirá los fondos recortados a las universidades públicas, pese a las masivas movilizaciones realizadas en Buenos Aires y otras ciudades del país en defensa de la educación superior. La administración libertaria sostiene que cumplir plenamente la ley de financiamiento universitario aprobada por el Congreso pondría en riesgo el objetivo central de equilibrio fiscal y superávit presupuestario. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, afirmó que, independientemente del tamaño de las protestas, “la restricción presupuestaria sigue estando ahí” y calificó las movilizaciones como políticamente organizadas por sectores opositores. Desde la llegada de Milei al poder en 2023, las transferencias a las universidades públicas acumulan una caída real superior al 45%, mientras que los salarios docentes perdieron más de un tercio de su poder adquisitivo. Según datos académicos, el presupuesto universitario argentino se encuentra en su nivel más bajo desde 1989 como porcentaje del PIB.
La disputa escaló ahora al terreno judicial y será finalmente la Corte Suprema la que decida sobre la constitucionalidad de la negativa del Ejecutivo a aplicar la ley vigente. La norma, aprobada por amplias mayorías parlamentarias y ratificada tras el rechazo del veto presidencial, buscaba simplemente actualizar las partidas universitarias según la inflación y devolverlas a niveles de 2023. Sin embargo, Milei suspendió su aplicación mediante decreto hasta que el Congreso definiera explícitamente las fuentes de financiamiento. Tanto en primera como en segunda instancia, la justicia falló a favor de las universidades y ordenó al Gobierno comenzar a transferir los fondos previstos, argumentando que la negativa del Ejecutivo podría violar la división de poderes y afectar derechos constitucionales vinculados a la enseñanza y el aprendizaje. Mientras el oficialismo insiste en priorizar el ajuste fiscal, sectores académicos y opositores denuncian que el Gobierno recorta recursos educativos mientras reduce impuestos a grandes fortunas y aumenta fuertemente los fondos destinados a inteligencia.
5. La COB radicaliza las protestas y exige la renuncia de Rodrigo Paz
La Central Obrera Boliviana (COB) radicalizó sus protestas y pasó de exigir reivindicaciones económicas y laborales —como aumentos salariales y soluciones al desabastecimiento de combustible— a reclamar directamente la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El principal dirigente sindical del país, Mario Argollo, acusó al mandatario de carecer de capacidad para enfrentar la crisis económica y social, y lo responsabilizó por el deterioro de las condiciones de vida y la falta de respuestas estructurales a los problemas nacionales. Además, denunció que el Gobierno estaría comprometiendo los recursos naturales del país, particularmente el gas, mediante políticas que —según afirmó— hipotecan el futuro de las próximas generaciones. Las movilizaciones continúan con bloqueos en distintos puntos del país y con crecientes presiones sociales sobre el Ejecutivo.
El conflicto comenzó alrededor de demandas vinculadas al deterioro económico, el abastecimiento de combustible y el rechazo a ciertas normas relacionadas con tierras, pero evolucionó rápidamente hacia un escenario de confrontación política más amplia. En los últimos días, la COB consolidó alianzas con organizaciones campesinas, juntas vecinales y otros sectores sociales que también exigen cambios en el Gobierno, mientras algunas dirigencias condicionan cualquier diálogo a la salida de Paz. Sin embargo, el giro político de las protestas también comenzó a generar críticas desde otros sectores sociales y gremiales, que consideran que las demandas laborales tradicionales han quedado desplazadas por una agenda abiertamente orientada a desestabilizar al Gobierno. El endurecimiento de las protestas y la persistencia de los bloqueos incrementan la presión sobre la administración boliviana en un contexto de creciente tensión económica y social.
Tbalero global
1. Trump y Xi buscan estabilizar la relación entre las dos grandes potencias
El presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping iniciaron en Beijing una cumbre de alto nivel considerada histórica, marcada por intentos de estabilizar una de las relaciones bilaterales más importantes y complejas del sistema internacional. Durante el primer día de conversaciones, Xi afirmó que China y Estados Unidos deben ser “socios y no adversarios”, mientras Trump describió la relación entre ambas potencias como “una de las más trascendentales de la historia mundial”. La agenda incluyó temas de máxima sensibilidad geopolítica como comercio, tecnología, Taiwán, Oriente Medio y seguridad energética. Uno de los focos principales fue la crisis con Irán y el cierre parcial del estrecho de Ormuz, donde Trump buscó que Beijing ejerza presión sobre Teherán para facilitar un acuerdo y garantizar la apertura de la ruta marítima clave para el suministro mundial de petróleo. Xi se mostró dispuesto a “ayudar” en la búsqueda de una solución diplomática, aunque funcionarios estadounidenses aclararon posteriormente que Washington no solicitó formalmente mediación china. Ambas partes coincidieron en rechazar la militarización del estrecho y defendieron la necesidad de mantener abierta esa vía estratégica.
La reunión también dejó en evidencia las tensiones estructurales que continúan marcando la relación bilateral, especialmente en torno a Taiwán. Xi advirtió a Trump que el manejo incorrecto de la cuestión taiwanesa podría llevar la relación entre ambos países a una situación “sumamente peligrosa”, mientras el secretario de Estado Marco Rubio insistió en que la política estadounidense hacia la isla “no ha cambiado”. Paralelamente, la visita estuvo acompañada por una importante delegación empresarial estadounidense integrada por ejecutivos como Elon Musk, Tim Cook y Jensen Huang, reflejando el interés de grandes corporaciones en preservar los vínculos económicos con China pese al deterioro geopolítico global. Las autoridades chinas aprovecharon la ocasión para presentar la relación bilateral como un eje indispensable para la estabilidad mundial y para reforzar la narrativa de cooperación estratégica entre ambas potencias. La cumbre se desarrolla además bajo la sombra de la guerra en Medio Oriente, la creciente rivalidad tecnológica y las disputas comerciales, factores que continúan definiendo el nuevo equilibrio geopolítico internacional.
2. Irán flexibiliza el bloqueo de Ormuz para petroleros asiáticos
Irán comenzó a flexibilizar parcialmente el bloqueo del estrecho de Ormuz permitiendo el paso de petroleros con destino a mercados asiáticos, especialmente China y Japón, en una decisión que coincidió con la visita del presidente Donald Trump a Beijing para reunirse con Xi Jinping. Según medios iraníes cercanos a la Guardia Revolucionaria, Teherán autorizó desde el miércoles el tránsito de buques chinos tras solicitudes diplomáticas realizadas por Pekín, en un contexto donde tanto Trump como Xi coincidieron públicamente en la necesidad de mantener abierto el estratégico corredor marítimo por donde antes de la guerra circulaba cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Las autoridades iraníes insisten en que la medida no implica el levantamiento del bloqueo general, sino la aplicación selectiva de una política que permite el tránsito de buques pertenecientes a países considerados “no adversarios”. Entre los barcos autorizados figuran grandes petroleros chinos y japoneses que habían permanecido retenidos durante semanas en el Golfo Pérsico debido a las restricciones impuestas por Teherán y al despliegue naval estadounidense en la zona.
La reapertura parcial del tránsito refleja el complejo equilibrio geopolítico y económico que enfrenta Irán en medio de la crisis regional y de la presión internacional liderada por Estados Unidos. Aunque el flujo marítimo continúa muy por debajo de los niveles normales —pasando de más de 120 barcos diarios antes de la guerra a apenas una decena actualmente—, la decisión busca reducir tensiones con China, principal comprador de petróleo iraní y actor clave en cualquier eventual negociación diplomática. Al mismo tiempo, Teherán intenta mantener el control político y militar sobre el estrecho, considerado por las autoridades iraníes un activo estratégico nacional. Funcionarios iraníes reiteraron que el país no renunciará al control de Ormuz “en ninguna circunstancia”, mientras continúan las operaciones de vigilancia y bloqueo tanto de la Guardia Revolucionaria como de la Armada estadounidense en la región. El movimiento también pone de relieve el creciente peso de China como actor central en la crisis energética global y como posible interlocutor entre Washington y Teherán.
3. Israel y Líbano reanudan negociaciones bajo mediación de EE.UU.
Israel y el Líbano retomarán este jueves en Washington una nueva ronda de negociaciones de paz mediadas por Estados Unidos, en un intento por consolidar el alto el fuego vigente desde abril y avanzar en temas sensibles como el desarme de Hezbollah. Las conversaciones, que se desarrollarán durante dos días en el Departamento de Estado, constituyen la tercera ronda de contactos entre ambos países, que formalmente no mantienen relaciones diplomáticas. La delegación libanesa estará encabezada por la embajadora Nada Hamadeh y el enviado especial Simon Karam, mientras que Israel estará representado por el embajador Yechiel Leiter y el viceasesor de Seguridad Nacional Yossi Draznin. Washington busca aprovechar la tregua alcanzada tras semanas de intensos enfrentamientos y bombardeos, aunque las tensiones continúan elevadas debido a la persistencia de ataques israelíes sobre territorio libanés y a la presencia armada de Hezbollah en zonas estratégicas del sur del país.
Pese al cese al fuego, la situación sobre el terreno sigue siendo altamente inestable. Desde abril, más de 400 personas han muerto en ataques israelíes en el Líbano, mientras que las cifras acumuladas desde la intensificación del conflicto en marzo superan las 2.800 víctimas, según autoridades libanesas. Israel ha dejado claro que continuará atacando posiciones de Hezbollah, organización respaldada por Irán, mientras considere que representa una amenaza para su seguridad. El desarme del grupo y el fin de sus operaciones militares figuran entre los principales puntos de fricción en las negociaciones. El presidente Donald Trump había expresado previamente optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo histórico e incluso planteó la realización de una inédita cumbre entre Benjamin Netanyahu y el presidente libanés Joseph Aoun en Washington, aunque esa iniciativa no prosperó debido a la continuidad de los ataques y a la exigencia libanesa de alcanzar primero garantías de seguridad duraderas.