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El Banco de México tiene nuevas monedas de 20 pesos y las promueve con simpáticos anuncios comerciales.

Tener una de esas nuevas piezas en la mano hace irremediable, a los que vivimos aquellos días de altas inflaciones a finales del siglo pasado, que recordemos cómo desfilaban constantemente nuevos billetes y monedas.

Entre finales de los años 70 y finales de los 90 vimos inflaciones de más de 100% que hicieron que nuestro dinero perdiera rápido su poder de compra.

Los centavos se volvían pesos, los pesos cientos de pesos, después miles de pesos. Los guardaditos se convertían en toneladas de papel o de metal sin mayor valor.

Pasamos de los devaluados pesos a la familia B de circulante del Banco de México de los Nuevos Pesos, para después de algunos años regresar a las nuevas familias del tradicional peso a secas.

Veinte años de estabilidad inflacionaria a principios de este siglo nos llevó sólo a perder los centavitos. Veíamos como exagerados los billetes de 1,000 pesos y como objetos de colección las monedas de 20 pesos.

Eran piezas metálicas, robustas, con dos aleaciones que nos recordaban hechos históricos. Es más, hay quien cree que puede vender una moneda de 20 en 600,000 pesos, al menos lo intenta a través de las plataformas de ventas en línea.

Hoy hay en circulación una nueva familia de monedas de 20 pesos que ya perdieron ese glamour de ser objetos de colección para buscar el lugar que hoy tienen las monedas de 10 pesos como las piezas metálicas de uso cotidiano de mayor valor.

Este es el principio del fin de los billetes de 20 pesos que hoy se mantienen como los de más baja denominación en circulación habitual. Eso es lo que también nos ha dejado la inflación.

No son por mucho las monedas de 10 pesos las de mayor circulación, tampoco son las de 5 o 1 pesos. Resulta que hoy, con todo y la alta inflación, la moneda de mayor circulación en México es la de ¡10 centavos! 11,400 millones de piezas en las calles, o, mejor dicho, en algún cajón olvidadas para siempre y provocando un serio problema de reciclaje de ese metal.

Hoy circulan 2,700 millones de monedas de 10 pesos, contra 228 millones de monedas de 20 pesos.

Pero la inflación se ha encargado de disparar el uso de las monedas de 20 pesos en 330% en tan solo año y medio, por eso ahora las monedas de 20 pesos tienen un costo menor de acuñación.

El papel moneda tiene también su propio ritmo de impacto inflacionario. Los tan rechazados billetes de 1,000 pesos han aumentado su circulación de 67 millones de piezas en noviembre del 2020 a 171 millones de piezas en junio pasado, más de 250% de aumento en su demanda en menos de 20 meses.

En fin, por ahora el esfuerzo del Banco de México es que los usuarios vean con mejores ojos a las más sencillitas monedas de 20 pesos, pero no podría estar lejos el día en que tengamos frente a nosotros los impensables billetes de 2,000 pesos.