JOAQUÍN LÓPEZ-DÓRIGA OSTOLAZA

El verdadero objetivo de la Fed 2.0

El verdadero objetivo de la Fed 2.0


La semana pasada la Fed publicó las minutas de su última reunión de política monetaria y el Reporte de Política Monetaria correspondiente a la primera mitad del año. Ambas publicaciones son importantes, ya que en ellas hay pistas sobre el rumbo futuro de la política monetaria.

Desde que la Fed reanudó su plan de normalización de tasas de interés en diciembre del año pasado, se ha generado un intenso debate donde algunos observadores cuestionan si podrá cumplir su plan de realizar cuatro incrementos adicionales en la tasa de interés de referencia de aquí a finales del 2018 y de manera paralela comenzar a reducir el tamaño de su balance.

Aunque parece haber un consenso amplio entre los miembros del Comité de Mercado Abierto de la Fed en cuanto al incremento gradual y continuo de las tasas de interés en los próximos 18 meses, las minutas revelaron que aún no hay consenso en cuanto al momento exacto para comenzar a reducir el tamaño del balance de la Fed.

Sin embargo, las minutas también confirmaron que es muy probable que antes de que termine el año la Reserva podría comenzar a reducir su balance al dejar de reinvertir aproximadamente 10,000 millones de dólares mensuales de intereses y amortizaciones (provenientes de bonos del tesoro de largo plazo y bonos respaldados por hipotecas). Asimismo, podría incrementar el monto de desinversión mensual en 10,000 millones de dólares adicionales cada tres meses durante los próximos 12 meses hasta alcanzar 50,000 millones de dólares al mes.

Para algunos observadores, la Fed podría estar precipitándose al establecer un plan de retiro de liquidez de esta magnitud al mismo tiempo que planea subir las tasas de interés de referencia. Uno de los argumentos principales de los que están detrás de esta tesis es que a pesar de que la economía parece estar en pleno empleo, esta situación se ha dado sin presiones salariales y con niveles de inflación que siguen por debajo de la meta establecida por la Fed.

Asimismo, hay quienes argumentan que la Fed podría estar restringiendo la política monetaria justo cuando la economía podría entrar en un proceso de desaceleración relacionado con una posible caída en la inversión ante la incertidumbre del rumbo de la política fiscal y la creciente disfuncionalidad política en Washington DC.

Por el otro lado, hay quienes argumentan que la Fed no debe esperar más, ya que corre el riesgo de quedar detrás de la curva. En la opinión de este columnista, el peligro de restringir gradualmente la política monetaria no está en un posible brote de inflación relacionado con un sobrecalentamiento de la economía, pues los avances tecnológicos y la caída en los precios de los commodities ha creado un entorno global de baja inflación. El riesgo principal de mantener una política monetaria demasiado laxa está en los precios de los activos financieros.

En este espacio, hemos argumentado que el verdadero objetivo de la gran expansión monetaria de la Fed no fue provocar inflación en los precios de bienes y servicios sino provocar inflación en los precios de los activos financieros, como las acciones, para contribuir a una reparación más rápida del balance patrimonial de los consumidores. Como objetivo adicional, las inyecciones de liquidez de la Fed también buscaban estimular la inversión del sector empresarial y la expansión de la planta laboral, pero esto se logró principalmente a través de una reactivación del consumo y un aumento en los niveles de confianza empresarial.

En la opinión de este columnista, el objetivo principal detrás de las medidas tomadas por la Fed para normalizar su política monetaria podría estar más relacionado con evitar una burbuja en los precios de los activos financieros que con evitar un sobrecalentamiento de la economía que pudiera generar presiones inflacionarias.