Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

El verano se fue desde ayer

RubenCortes

Rubén CortésCanela fina

Pero ha sido bueno volver a mirarla. Me recordó que los mundos se acaban y los errores son irreversibles

No había vuelto a ver aquella foto vieja de Hemingway en su último verano en el país donde vivió los últimos 22 años de su vida. Es la imagen del final de un mundo, de una manera de vivir que acabó con el triunfo del populismo en Cuba.

Ya era la Cuba de las expropiaciones por 10 mil millones de dólares a las empresas privadas estadounidenses y cubanas, sin el pago a que obligaba la Constitución, y provocaron el embargo comercial de Washington para forzar el pago de Cuba… que todavía no paga.

Todo el año anterior, el escritor antifranquista, antifascista había celebrado la revolución, enfilado en la clásica corrección política intelectual de aprobar la demagogia de luchar contra la corrupción, los abusos y bla bla bla…

Pero cuando regresó en el verano de las expropiaciones, la escasez, la dictadura… ya se había acabado el maravilloso mundo capitalista que lo había hecho sucumbir a los encantos de la isla.

Lo había descrito en una carta de 1952 a Earl Wilson:

 

Me mudé de Key West para acá en 1938. Me levanto temprano cuando sale el sol y me pongo a trabajar y cuando termino me voy a nadar y tomo un trago y leo los periódicos de Nueva Cork y Miami.

Después del trabajo uno puede irse a pescar o practicar tiro de pichones. Algunas veces vamos a la ciudad o a un concierto. Algunas veces vamos a una pelea o a ver una película y luego vamos al Floridita. En invierno podemos ir al jai alai.

 

Su viuda regresó en 1977 a buscar 173 libros del librero de su casa, pero el gobierno se lo negó, porque las pertenencias de Hemingway eran ahora propiedad del “pueblo”.

He vuelto a ver aquella foto vieja de Hemingway. Y ahora comprendo por qué no la había vuelto a ver: es la imagen de la tragedia que provocan las dictaduras. Junto a Hemingway está el poeta Heberto Padilla, a quien el totalitarismo mató en vida.

Una década después, Padilla fue encarcelado y mandado al exilio por escribir estos versos:

 

Le explicaron después

Que toda donación resultaría inútil

Sin entregar la lengua,

Porque en tiempos difíciles

Nada era tan útil para atajar el odio o la mentira.

Y finalmente le rogaron

Que, por favor, echase a andar,

Porque en tiempos difíciles

Ésta es, sin duda, la prueba decisiva

 

El famoso Caso Padilla provocó la ruptura de casi todos los intelectuales importantes del mundo con la dictadura: Sartre, Beauvoir, Paz, , Duras, Calvino, Sontag, Enzensberger, Genet, , Sarduy, Semprún, Vargas Llosa, Marsé, Fuentes, Rulfo, Donoso.

Pero ha sido bueno volver a mirarla. Me recordó que los mundos se acaban y los errores son irreversibles.

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