Minuto a Minuto

Nacional Decomisan 54 mil litros de sustancias químicas en Manzanillo
Autoridades federales decomisan en Manzanillo más de 54 mil litros de sustancias químicas que podrían ser utilizadas para elaborar drogas sintéticas
Nacional AICM amplía cuenta con tres mil lugares de estacionamiento por el Mundial
AICM pone en operación un nuevo estacionamiento en la T2; la terminal aérea suma tres mil cajones de cara al Mundial de Futbol
Deportes Kimi Antonelli gana el Gran Premio de Canadá
Kimi Antonelli, de Mercedes, gana el Gran Premio de Canadá; Lewis Hamilton y Max Verstappen quedaron segundo y tercero, respectivamente
Nacional Congreso mexicano abrirá periodo extra para aplazar segunda elección judicial hasta 2028
El Congreso mexicano se alista para abrir esta semana un periodo extraordinario de sesiones en el se aplazará hasta 2028 la segunda elección judicial
Ciencia y Tecnología Reinventan el cine en casa con IA y proyección espacial 3D
Anker presentó SpaceFlow, un nuevo dispositivo desarrollado junto a Google que, combinado con los proyectores Nebula X1 y Nebula X1 Pro, permite transformar cualquier espacio en una experiencia inmersiva con proyección 3D e inteligencia artificial

Se dijo alguna vez que la corrupción hay que barrerla como las escaleras, de arriba a abajo. El accidente del Tren Interoceánico se está barriendo solo abajo.

La fiscalía, la prensa y los expertos han revisado todos los tramos de la escalera y sus versiones reunidas esbozan una explicación convincente del siniestro.

Lo que el esbozo revela es que, tarde o temprano, el Tren Interoceánico iba a descarrilarse. Porque todas sus piezas están mal, de arriba a abajo.

Arriba, el origen es la ocurrencia de un presidente, que ordena emprender la tarea sin tomarse la molestia de hacer un proyecto ejecutivo independiente. Lo encarga a sus subordinados.

Según esa ocurrencia, el tren podía hacerse rápido, utilizando vías existentes desde la época porfiriana, viejas de más de un siglo.

El tren también podía hacerse barato: comprando locomotoras y vagones que ya no se usaban en otras partes, pero era una ganga usar aquí. Eso hicieron, y le añadieron que hubiera transporte de pasajeros, lo cual no había. Ahora hay 14 muertos.

Luego, el tren podía hacerse entre leales, sin inspección externa, poniendo su ejecución en manos de un mando de la Marina, que es hoy el secretario del ramo, escondiendo contratos y entregando la supervisión de la obra al hijo del presidente.

El tren se hizo como se había previsto: sin proyecto ejecutivo independiente, rápido, barato y sin inspección profesional. Con altos rendimientos políticos, eso sí, fue inaugurado dos veces, y económicos, gracias a sobrecostos en los que no hubo control ni rendición de cuentas, sólo reparto.

Echaron a andar el tren. Nadie vio que le faltaban velocímetros, ni sistemas de frenado automático y de control de velocidad

Días antes del accidente se reportó que las cejas de las ruedas de los vagones estaban desgastadas, que podían descarrilarse. Nadie corrigió.

Tres operadores sin licencia conducían el tren en el momento del accidente. Son ahora los responsables oficiales del siniestro, porque venían muy rápido. Su delito: homicidio imprudencial de 14 personas.

El Tren Interoceánico no ha cambiado nada estructuralmente con el accidente. Si no lo arreglan, tarde o temprano, se accidentará de nuevo.

Nació en la cabeza del mismo señor que dijo alguna vez que sacar petróleo no era difícil, pues era como meterle un popote al subsuelo.

¿De quién es el homicidio imprudencial?