LEOPOLDO GÓMEZ

El PRD: fiel de la balanza en el Estado de México

El PRD: fiel de la balanza en el Estado de México


A su llegada a la presidencia nacional del PRD, Alejandra Barrales se pronunció a favor de las alianzas, no solo con el PAN, como ya lo venía haciendo su partido, también con Morena. En este espacio expresé entonces que esa estrategia aliancista revaloraba al PRD y lo alzaba como uno de los jugadores más relevantes rumbo a 2018.

El proceso electoral del Estado de México confirma el valor estratégico del PRD: pese a estar cuarto lugar en las encuestas, está en condiciones de definir el resultado. En una elección muy competida, los 12 puntos que ya tiene lo convierten en un potencial fiel de la balanza.

Superando divisiones internas por las que casi fue desahuciado, la candidatura de Juan Zepeda muestra una fuerza inesperada que ahora lo coloca en el centro de los pronósticos electorales.

No extraña, por ello, que el fin de semana Delfina Gómez le haya pedido que decline a su favor. Eso uniría a la izquierda y podría hacer la diferencia el próximo 4 de junio. Y es que, en efecto, sabemos por estudios de segundas preferencias —algunos de los cuales he presentado en este mismo espacio— que en caso de tener que reorientar su voto, la gran mayoría de ciudadanos que planeaba apoyar al PRD optaría por Morena, algunos por el PAN y solo unos cuantos por el PRI.

Así, aunque el triunfo del PRD se ve muy difícil, de seguir creciendo podría quitarle la victoria a Morena. Por el contrario, si en algún momento Zepeda se hiciera a un lado y animara a sus electores a apoyarla, las probabilidades de triunfo de Delfina se irían al alza. El mismo movimiento hacia el PAN también le sumaría a Josefina Vázquez Mota, aunque en este escenario muchos votantes preferirían quedarse en la izquierda con Morena. Al PAN (como al PRI) lo que más le conviene es que el PRD mantenga el ritmo y vaya solo hasta el final de la contienda.

Estos cálculos los tienen muy bien hechos todos los partidos en el Estado de México, de la misma forma en que ya intentan resolver la ecuación de 2018, cuando el PRD podría ser otra vez el fiel de la balanza.