Disyuntiva: su casa o una celda


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Carlos MarínEl asalto a la razón

Aunque la profesora Gordillo logró (excelente defensa legal) el beneficio de la prisión domiciliaria, será el juez quien determine su movilidad, sus visitas, sus comunicaciones pero, en especial, las medidas para que no pueda sustraerse a la dichosa acción de la justicia.

Aunque la profesora Gordillo logró (excelente defensa legal) el beneficio de la prisión domiciliaria, será el juez quien determine su movilidad, sus visitas, sus comunicaciones pero, en especial, las medidas para que no pueda sustraerse a la dichosa acción de la justicia.

Es así, porque el que la cautiva esté en su casa no significa una libertad mayor que la casi nula de los recluidos en cualquier cárcel.

Su libertad solo podrá decidirse en la sentencia… que también pudiera condenarla.

El juez le dio la razón a la PGR para que se le restrinja la oportunidad que tenía de comunicarse personal y electrónicamente con quienes y cuantos quisiera, y evitar que su departamento se vuelva oficina por la que desfile quien sea y que la maestra llame o chatee sin límite alguno.

Según el MP, hay riesgo de que se escape y desestabilice “la paz y la seguridad del Estado mexicano”.

La prisión domiciliaria es una medida de beneficio humanitario, mas no un derecho.

Si no acata las restricciones, Elba Esther corre el riesgo de ser devuelta a una cárcel de a deveras

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  1. El carnal Bátiz, fiscal ideal

    Desde que la oposición en el sexenio anterior bloqueó al constitucionalista Raúl Cervantes Andrade, exprocurador general de la República, para que fuera fiscal general, primero, y ministro de la Suprema Corte de Justicia después, con el pretexto de que había sido diputado y senador plurinominal del PRI, he insistido en que entraña una perversa tontería pretender que un aspirante a cargos relevantes en el servicio público carezca de filias y fobias políticas e ideológicas.

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