A pesar del deslinde presidencial, un amplio sector de Morena considera que el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, aprovechó las recientes asambleas informativas sobre la reforma eléctrica y la revocación del mandato para entrar en contacto con las bases partidistas… y construir un camino para el 2024.

En el caso del subsecretario de Seguridad, Ricardo Mejía Berdeja, no se trata de una percepción, sino de la confirmación de la misión que le ha sido encomendada: organizar al movimiento para hacer historia en Coahuila y derrotar al PRI en ese bastión tricolor. El video de sus logros en apenas dos semanas —el pasado 25 de marzo dejó temporalmente su cargo— es una evidencia irrefutable.

Mejía Berdeja cumplirá 54 años dentro de dos meses. Abogado, por la Ibero, hace tres décadas inició su carrera dentro del PRI, donde fundó la agrupación juvenil México Nuevo y llegó a ser secretario general de la CNOP y diputado en su natal Coahuila, antes de renunciar al tricolor para ser precandidato del PRD a la gubernatura, en 1999. Andrés Manuel López Obrador había dejado la dirigencia nacional del partido izquierdista, pero alcanzó a dar su aval para una coalición opositora, que involucró al PAN y finalmente postuló a José Antonio García Villa.

Esa experiencia aliancista lo llevó a un discreto paso por el foxismo, pero en el 2005 nuevamente se integró al movimiento lopezobradorista, de la mano del exalcalde de Acapulco, Luis Walton. Entre el 2009 y el 2015 —amparado por las siglas naranjas— reanudó su carrera legislativa, primero en San Lázaro y después en Guerrero, donde presidió la comisión especial para investiga el llamado Caso Ayotzinapa. Y aunque en el 2018 coordinó la campaña presidencial de Ricardo Anaya en Guerrero, se reincorporó a las filas obradoristas al amparo de Alfonso Durazo Montano, quien lo nombró jefe de Oficina, primero, y después subsecretario de Seguridad Pública.

Durazo dejó la Secretaría de Seguridad Pública y Ciudadana hace un año para competir por la gubernatura de Sonora. Rosa Icela Rodríguez llegó a esa posición, tras ocupar la Secretaría General del gobierno de la Ciudad de México. Ambos complementan —junto con Adán Augusto López Hernández y los titulares de la Defensa Nacional y la Marina Armada— al núcleo que ha acompañado al Ejecutivo federal en el seguimiento de la estrategia nacional para el mantenimiento de la paz y la seguridad.

En Palacio Nacional también se ha incubado otro bloque, en torno a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, que tendría como integrantes distinguidos a la titular de la SSP y como estratega al exconsejero jurídico, Julio Scherer Ibarra.

Efectos secundarios

ENLAZAMIENTOS. Aún resuenan los ecos de la boda del año, el pasado fin de semana en el Valle de Toluca. El joven Ernesto Nemer Monroy, expresidente del DIF de Metepec y actual quinto regidor en ese municipio, desposó a Isabel Rojo, nieta del exgobernador de Hidalgo y extitular de la extinta Secretaría de la Reforma Agraria, Jorge Rojo Lugo. Entre los 1,500 convidados a los festejos destacaban altos jerarcas del Grupo Atlacomulco y el Grupo Huichapan, en el refrendo de una alianza de dos de las familias priistas de mayor abolengo, que trasciende sexenios. Ese enlace rememora la boda entre Carolina Viggiano y Rubén Moreira Valdés, justo a la mitad del sexenio calderonista. Ambos eran diputados federales y tuvieron entre sus testigos a los entonces gobernadores Enrique Peña Nieto, del Estado de México; Humberto Moreira, de Coahuila, y Miguel Ángel Osorio Chong, de Hidalgo, además del entonces mandatario electo, Paco Olvera. Ahora, Viggiano es secretaria general del PRI y compite por la gubernatura hidalguense, arropada por la coalición Va por México. Y justo la semana pasada, en vísperas del arranque de la campaña, fue la invitada especial en una reunión convocada por Olvera —quien hasta hace poco fungía como delegado especial del CEN priista en la entidad gobernada por Alfredo Del Mazo—. El Pacto de Huejutla contó con la participación del anfitrión, de su sucesor, Omar Fayad, y de los exgobernadores Osorio Chong y Manuel Ángel Núñez Soto.