Datos de empleo favorables

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Joaquín López-Dóriga OstolazaSin Fronteras

El viernes de la semana pasada, el Departamento del Trabajo de Estados Unidos publicó las cifras de empleo correspondientes a febrero, revelando que la economía creó 313,000 empleos no-agrícolas, dato considerablemente superior a la expectativa de 205,000.

El viernes de la semana pasada, el Departamento del Trabajo de Estados Unidos publicó las cifras de empleo correspondientes a febrero, revelando que la economía creó 313,000 empleos no-agrícolas, dato considerablemente superior a la expectativa de 205,000.

La cifra de febrero contribuyó a un aumento en el promedio móvil de tres meses de nuevos empleos de 210,000 a 242,000. Aunque la cifra superó ampliamente las expectativas del mercado, la tasa de desempleo se mantuvo en 4.1%, ligeramente por arriba del pronóstico de 4.0%, ya que la tasa de participación laboral se incrementó de 62.7% en enero a 63% en febrero.

Aunque la tasa de participación sigue siendo muy baja conforme a estándares históricos, la realidad es que la mejoría en las condiciones laborales está atrayendo a más personas a reincorporarse al mercado laboral.

Este aumento en la tasa de participación contribuyó a que el fuerte incremento en el número de plazas se diera sin un aumento sostenido en los salarios promedio durante febrero.

Vale la pena recordar que las cifras de empleo de enero, mes en el cual se añadieron 239,000 plazas, arrojaron un crecimiento salarial de 0.3% con respecto a diciembre y 2.9% con respecto a enero del 2017.

Dicho crecimiento fue el más robusto desde el 2009, y el hecho de que se haya materializado a pesar del incremento en el número de personas en la fuerza laboral constituyó la primera señal, en mucho tiempo, de presiones inflacionarias en el mercado laboral.

Sin embargo, las cifras de febrero arrojaron un crecimiento moderado de 0.1% en los salarios con respecto a enero, lo cual ha sido interpretado por el mercado como un alivio después del fuerte aumento de los salarios de enero que se vieron influidos por los incrementos en el salario mínimo en 18 estados.

A pesar de la obsesión de la administración Trump con el empleo manufacturero, este sector contribuyó con apenas 31,000 de las 313,000 plazas creadas durante el mes, siendo el sector servicios el principal generador con 187,000 puestos.

Asimismo, otras medidas de desempleo como la tasa U-6, que para muchos especialistas es una aproximación más certera de la situación real del mercado laboral ya que incluye además de los desempleados, a aquellos que están marginalmente empleados —es decir, que tienen un trabajo de medio tiempo pero que están buscando uno de tiempo completo— se mantuvo estable con respecto a enero a pesar del incremento en la tasa de participación y mantiene una tendencia al alza desde octubre.

La tasa U-6 se ubicó en 8.2%, 1 punto porcentual por debajo de su nivel de febrero del 2017 pero por arriba de su nivel más bajo de 8.0% observado en octubre pasado.

En esencia, las cifras de febrero trajeron la combinación perfecta de una fuerte creación de empleo y un incremento muy moderado en los salarios que le gusta al mercado. Aunque los mercados suelen sobrerreaccionar, algunos especialistas han comenzado a retractarse de sus pronósticos de entre cuatro y cinco alzas en la tasa de interés de referencia por parte de la Fed durante este año.

Sin embargo, para este columnista el escenario base sigue siendo uno de cuatro alzas por parte de la Fed.

El mercado laboral está en pleno empleo y, a pesar del dato favorable de febrero, los salarios reales están finalmente mostrando incrementos sostenidos después de un letargo de casi 10 años.

Aunque la medida de inflación preferida por la Fed, el core PCE (el índice subyacente de precios de consumo personal) aún está por debajo del objetivo de 2%, no sería sorprendente que este indicador supere dicho objetivo en los próximos meses.

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