Minuto a Minuto

Internacional Juez bloquea el último intento de Trump de limitar la ciudadanía por nacimiento
La jueza Deborah Boardman, en una decisión de 35 páginas, paralizó hoy la aplicación de la nueva orden ejecutiva señalando que "es casi con toda certeza inconstitucional"
Nacional México va por acelerar su salto a la IA con alianzas globales tras reunión de ministros
Ebrard comparó esta tecnología con la llegada de la electricidad y defendió que México desarrolle capacidades propias para aprovechar su impacto industrial
Internacional Lula conversa con Leonardo di Caprio sobre derechos indígenas y medioambiente
Lula habló con Leonardo DiCaprio sobre sus acciones ambientales, como reducir la deforestación en la Amazonía y crear nuevas reservas indígenas
Entretenimiento “Vivirán por siempre en nuestros corazones”: Camilo Séptimo se despide de Jonathan Meléndez
A través de un mensaje, Camilo Séptimo reconoció el trabajo de las autoridades en las investigaciones para esclarecer los hechos
Internacional Tiroteo en Mineápolis deja tres muertos, incluido el atacante, y seis heridos
Las autoridades de Mineápolis indicaron que entre los heridos se encuentran tres policías locales; uno de ellos fue sometido a cirugía

Lo que entienden como falta de acción, empieza a desesperar a los aliados continentales del Ejecutivo mexicano: Trump le dijo ayer que si necesita ayuda para combatir al narcotráfico, él le manda su Ejército; y Maduro lo nombró el domingo en La Habana, jefe del eje populista latinoamericano.

De este lado, predominan los pasos medidos, pero Washington y Maduro (léase Cuba) son los máximos exponentes de la política continental y están acostumbrados a que las alianzas se noten en la práctica. Para colmo, ambos aliados del Ejecutivo mexicano, son enemigos jurados entre ellos dos.

Pero con ambos el “compromiso” no pasa de la retórica. Más con el eje populista: sus presidentes son recibidos en Palacio Nacional por delante de todos los del mundo libre y Morena los ensalza como “hermanos”. Pero el eje quiere que México asuma el papel que tuvo una vez Chávez.

En una falta de tacto político, demostración de fuerza, metida de pata (o las tres juntas), Maduro mencionó al presidente mexicano como el líder, en una reunión que se organizó en La Habana para condenar a Trump por sus políticas contra Cuba.

Sin embargo, Trump mantiene excelente relación con el mandatario mexicano, a quien acaba de elogiar en Naciones Unidas:

“Me gustaría agradecer al Presidente López Obrador en México por la gran cooperación que estamos recibiendo y por poner a 27 mil soldados en nuestra frontera sur. Estoy usando a México para proteger nuestra frontera porque los demócratas no cambian los vacíos legales en las políticas de asilo”

El gobierno mexicano debió tragarse aquel sapo: ante su poca capacidad para producir, depende de las exportaciones a Estados Unidos a través del vigente TLC, y representaron, de enero a julio, 209 mil 711 millones de dólares. Trump aún no firma el T-MEC.

Ahora Trump quiere meter más baza, ante lo que cree un fracaso del plan de seguridad aquí, y por la presión interna allá. Ayer, el senador republicano Tom Cotton, dijo que la estrategia “abrazos, no balazos quizá pueda funcionar en un cuento de hadas”.

El senador lo dijo después de la masacre a la familia de nacionalidad estadounidense LeBarón, que, al igual que antes la liberación del hijo de El Chapo (requerido como extradición por Washington), enrareció la relación con Estados Unidos.

Aunque, con esos dos frentes internacionales abiertos, no deja de asombrar que, adentro, el gobernante mexicano se desgaste en infiernillos, como utilizar a la Guardia Nacional para perseguir a choferes de Uber, y a su Inteligencia de Seguridad Publica en investigar a tuiteros.

Y que ayer detuviera la votación para la CNDH en el Senado, porque no ganaba su candidata. Una muestra de que controla todo.

O una sangre fría admirable.