¿Cuánto crecerá México en el 2019?: La maldición del primer año


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Luis Miguel GonzálezCaja Fuerte

¿Cuánto crecerá la economía mexicana en el 2019? La estimación más baja es la de Bank of America que proyecta 1% de crecimiento para México. El pronóstico más optimista corresponde a la Secretaría de Hacienda, que calcula 2 por ciento.

¿Cuánto crecerá la economía mexicana en el 2019? La estimación más baja es la de Bank of America que proyecta 1% de crecimiento para México. El pronóstico más optimista corresponde a la Secretaría de Hacienda, que calcula 2 por ciento.

¿1 o 2 por ciento? 1 punto porcentual puede ser poco o mucho, depende del color del cristal con que se mire. Equivale a 13,000 millones de dólares, más o menos lo que produce en un año la economía de un estado como Zacatecas o Morelos.

¿Optimistas o pesimistas? Entre los economistas del sector privado, hay consenso de que el 2019 será un año complicado. En las últimas semanas, casi todos han ajustado a la baja los pronósticos y ahora predominan los que están en el rango de 1 a 1.5 por ciento. AMLO no está de acuerdo y puso pimienta al asunto: “yo acepto los desafíos”, dijo el miércoles: “si ellos dicen 1%, yo digo más de 2%, el doble, y está grabado. Vamos a ver quién tuvo la razón”.

Bank of America justifica la reducción de pronóstico en 50% por la desaceleración de Estados Unidos y otro 50% por factores internos, a los que no define en detalle. López Obrador cree que el combate a la corrupción puede hacer la diferencia: “como dicen los tecnócratas, al quitarle toda la variable de corrupción al crecimiento, eso nos va a ayudar mucho”, explica. Sólo como contexto, la corrupción en México cuesta entre 2 y 10% del PIB, según diferentes estudios.

¿Cuáles son los factores internos que podrían afectar el crecimiento? Los especialistas que participan en la encuesta del Banco de México colocan cinco variables como las mas relevantes: incertidumbre política interna, inseguridad pública, falta de Estado de Derecho, incertidumbre económica y desempeño de la producción petrolera.

Ni Bank of America ni la encuesta del Banco de México hacen referencia a la maldición del primer año de las administraciones federales. En el caso de Ernesto Zedillo, la economía pasó de crecer 4.9% en 1994 a una caída de 6.3% en 1995. Con Vicente Fox, de 4.6% que traía el PIB en el 2000 se convirtió en -0.4% en el 2001. En el caso de Felipe Calderón, 4.5% del 2006 se transformó en 2.3% del 2007. Enrique Peña recibió la economía creciendo 3.6% en el 2012 y pasó a 1.4% en el 2013.

¿Cómo explicar la maldición del primer año? El cambio de mandos en la administración pública implica una curva de aprendizaje de los recién llegados y la puesta en marcha de nuevas reglas del juego que afectan la toma de decisiones en el sector público y el sector privado. Las inversiones no fluyen en el primer año de un sexenio de una manera tan fluida como lo hacían en el último año del sexenio anterior. El inicio de una administración se caracteriza por muchos anuncios y planes, pero también por las dificultades para implementar lo anunciado. La inversión privada reacciona al cambio de administración con cautela y baja el ritmo, con lo que afecta la generación de empleos.

AMLO recibirá una economía que creció alrededor de 2.1% en el 2018 y aspira a mantenerla al mismo nivel en el 2019. A favor tiene el optimismo de los consumidores, que representan más de 60% del PIB y están en máximos de dos décadas. En contra tiene el entorno internacional, los problemas heredados, la curva de aprendizaje de su equipo y la incertidumbre que algunas de sus decisiones producen en el sector privado. ¿Podrá evitar la maldición del primer año?