Minuto a Minuto

Internacional Hallan culpable en EE.UU. a paquistaní de conspirar para asesinar a Trump
Asif Merchant aseguró desde la silla de los testigos que se vio obligado a aceptar contratar sicarios en EE.UU. -que resultaron ser agentes del FBI- por temor porque su familia en Irán había sido amenazada, que no lo hizo "por voluntad propia"
Deportes Cristiano Ronaldo completará la recuperación de su lesión muscular en España
El periodista italiano de deportes Fabrizio Romano reportó que la lesión de Cristiano Ronaldo es más grave de lo esperado
Nacional Sheinbaum resalta avances en seguridad en Jalisco; revela Plan Kukulkán rumbo al Mundial 2026
“Ha habido una extraordinaria coordinación, un trabajo conjunto y estamos aquí para decirle a todas y todos en Jalisco que estamos juntos, trabajando por la paz, la seguridad y el bienestar”, aseguró Sheinbaum
Entretenimiento Harry Styles regresa a la música con una fiesta analógica y televisada en Mánchester
Harry Styles certificó su regreso con el lanzamiento de su cuarto álbum de estudio, 'Kiss All The Time' y un concierto especial en Mánchester
Internacional Irán lanza una nueva ola de ataques aéreos contra Tel Aviv y otros territorios
La Agencia Tasnim de Noticias, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, informó de la vigésimocuarta oleada de bombardeos contra "el corazón de los territorios ocupados y Tel Aviv"

En el contexto de los ataques a Charlie Hebdo, David Brooks escribió en The New York Times una columna (“Yo no soy Charlie Ebdo”) a la que me he referido en este espacio. El centro de su argumento es que frente a opiniones que nos ofenden somos mucho menos tolerantes de lo que decimos ser. Aún los más libertarios no siempre están a favor de la crítica cuando ésta trastoca algunas de sus creencias.

El problema es que la libertad no es neutral ni única. Hay muchas libertades que con frecuencia chocan con otros valores e incluso entre sí. Por ejemplo, la libertad de decidir en el caso del aborto se contrapone a creencias religiosas. En el mismo sentido, en uso de la libertad de expresión se pueden ofender los derechos de minorías.

Este es el caso de la petición de censura a la película Pink a través de la plataforma Change.org. Quienes buscan que la cinta salga de los cines argumentan que estereotipa y discrimina a los homosexuales. Por su parte, el director de la película defiende su derecho a expresar un punto de vista religioso sobre los matrimonios gay y su derecho a adoptar. El choque es claro: derechos de minorías y el libre desarrollo de su personalidad contra la libertad de expresión.

El solo hecho de que se exhiba una cinta así resulta ofensivo para algunos. Curiosamente, los que piden la censura son quienes más han apoyado otras libertades, como la de decidir en los casos del aborto y el uso de la mariguana. Libertarios que ahora optan por la prohibición.

No es un tema sencillo. Al final de cuentas, hay que optar. Pienso, como Brooks, que una sociedad sana no debe limitar la libertad de expresión aunque resulte ofensiva. De hecho, esta libertad protege no solo manifestaciones de ideas que todos comparten, sino también aquellas que resultan impopulares, provocadoras o hasta absurdas. Es una libertad que, como lo ha establecido la SCJN, es “condición indispensable de prácticamente todas las demás formas de libertad”.

Retomando a Brooks, lo que sí hacen las sociedades sanas es discriminar: “A los eruditos y los académicos se les escucha con gran respeto. A los satíricos con asombro, pero menos respeto. A los racistas y antisemitas, a través de un filtro de oprobio y sin respeto”. El mismo filtro que se les debe aplicar a los homofóbicos, yo añadiría.