¿Continuará la apreciación del peso?


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Joaquín López-Dóriga OstolazaSin Fronteras

Después de cerrar el 2017 muy cerca de los 20 pesos por dólar, el peso mexicano ha recuperado terreno sustancialmente durante el 2018


Foto de El Economista

Después de cerrar el 2017 muy cerca de los 20 pesos por dólar, el peso mexicano ha recuperado terreno sustancialmente durante el 2018.

Al cierre de la semana pasada, la cotización del dólar interbancario llegó a 18.04 pesos, alcanzando su nivel más bajo desde julio del año pasado cuando llegó a 17.50.

La fortaleza del peso mexicano está explicada parcialmente por la debilidad generalizada del dólar. De acuerdo con el índice que utiliza la Fed para medir el desempeño relativo del dólar frente a una canasta de monedas de los principales socios comerciales de Estados Unidos (EU), conocido como el Trade Weighted US Dollar Index, el dólar ha retrocedido casi 2% durante el 2018, después de haber cedido 10% en el 2017. Sin embargo, el peso mexicano se ha convertido en una de las monedas con mejor desempeño frente al dólar ante la expectativa de que la renegociación del TLCAN podría llegar a buen puerto en las próximas semanas.

Asimismo, la semana pasada la agencia calificadora Moody’s cambió de manera inesperada su perspectiva de riesgo soberano para México de negativa a estable, manteniendo la calificación en “A3” (un nivel arriba de grado de inversión).

Al llevar a cabo este cambio, Moody’s tomó en cuenta los siguientes factores: i) la resistencia del crecimiento económico a pesar de un entorno incierto; ii) una mejoría en las finanzas públicas; iii) la fortaleza del marco macroeconómico y la presencia de las reformas estructurales, y iv) la creciente posibilidad de una resolución favorable a la renegociación del TLCAN.

Vale la pena recordar que Moody’s colocó la calificación de México en perspectiva Negativa en marzo del 2016, ante el deterioro de las finanzas públicas, atribuible a la debilidad financiera de Pemex y la creciente trayectoria en la razón deuda/PIB que había rebasado 50 por ciento.

Aunque las finanzas públicas ya habían mostrado una mejoría importante desde el año pasado, Moody’s mantuvo la perspectiva negativa ante la incertidumbre generada por la elección de Donald Trump como presidente de EU y la potencial implementación de políticas con implicaciones negativas para México, como la eliminación del TLCAN, la confiscación de remesas y la deportación masiva de mexicanos en EU.

En su nota, Moody’s también mencionó que asigna una baja probabilidad a un cambio fundamental en la trayectoria de las finanzas públicas como resultado de las elecciones presidenciales del 1 de julio en México, pero advirtió que su perspectiva podría cambiar ante una potencial derogación de las reformas estructurales.

Aunque Moody’s alude a la fortaleza de las instituciones mexicanas y la poca probabilidad de que el triunfador en las elecciones consiga suficientes escaños en el Congreso para hacer cambios constitucionales, las elecciones del 1 de julio sin duda introducen un factor de incertidumbre, ya que el candidato puntero en las encuestas ha afirmado que dará marcha atrás a la reforma energética, entre otras.

En este sentido, es muy probable que, si las encuestas de preferencias electorales se mantienen sin cambios significativos conforme nos acerquemos al 1 de julio, la trayectoria de apreciación del peso pudiera revertirse y un eventual triunfo de Andrés Manuel López Obrador probablemente sería recibido con una depreciación considerable del peso.

La magnitud de dicha depreciación podría contenerse parcialmente mediante un mensaje contundente de tranquilidad y certidumbre para el capital privado doméstico y extranjero.

Por otro lado, en ausencia de choques externos y si las encuestas cambian de rumbo y el 2 de julio amanecemos con un resultado claro y un presidente electo que garantice la continuidad de la política económica actual, el peso podría continuar su trayectoria de apreciación.

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