Es fácil tener una respuesta, sobre todo cuando no es la adecuada.
Florestán.

Hugo López-Gatell es un personaje de esos que no pasan indiferentes: o se le quiere o no.

Pocos como él con ese talento discursivo, pocos, también como él, con esa capacidad de distanciarse de la sociedad por simpatizar con el poder, pasando de ser el gran comunicador de la pandemia a un defensor del presidente.

En 2019 le hice seis entrevistas en Radio Fórmula, el año pasado veinte. En 2021 tomó distancia pública y personal de este reportero, no me volvió a responder y eligió, legítimamente, espacios cercanos.

Por eso acudió al programa Chamuco TV de los moneros de la Jornada en Canal 22, ya en ausencia del insustituible Antonio Helguera, y allí soltó sin que le preguntaran Hernández ni El Fisgón, disparó:

“Aquí me gustaría aprovechar para hacer una especie de alerta o por lo menos que quede registrado: este tipo de generación de narrativas de golpe, a veces se ha conectado en Latinoamérica con golpe de Estado, y esta idea de los niños con cáncer que no tienen medicamentos, cada vez lo vemos más como una campaña más allá del país, de los grupos de derecha internacionales que están buscando esta ola de simpatía de la ciudadanía mexicana, ya con una visión casi golpista”.

Yo no encuentro la relación entre falta de medicinas oncológicas y el golpe de Estado, tema recurrente en el discurso de la 4-T. En las 639 mañaneras, al día de ayer, López Obrador ha mencionado golpe, golpista o golpismo, 108 veces.

Y es que el tema del golpe lo traen ellos.

Porque quien en la historia da los golpes son las fuerzas armadas, y en México no están ni estarán en eso.

No sé por qué su reiterada insistencia.

RETALES

  1. DURA.- Sin miramientos, Claudia Sheinbaum, anunció la salida de Florencia Serranía de la dirección del Metro, tras la tragedia del 3 de mayo. Y solo dijo: queremos agradecerle su empeño y esfuerzo y a partir del día de hoy toma posesión el ingeniero Guillermo Calderón. Y se acabó. Lo que no entiendo es por qué dejó correr 56 días y asumir ese desgaste;
  2. VERDE.- La Corte legalizó el uso lúdico de la mariguana después de que Morena dejó pasar el último plazo, el 30 de abril. Fueron los necesarios ocho ministros los que se pronunciaron contra su inconstitucionalidad y tres se mantuvieron por la prohibición: Alberto Pérez Dayán, presidenciable en ese poder, Yasmín Esquivel Mossa y Jorge Pardo Rebolledo. Esta aprobación no exime del permiso de Cofepris para producirla y consumirla; y
  3. ESTRATEGIA.- La necesidad del presidente de cara a la consulta para el proceso a sus cinco antecesores no pasa por el sí o no, la respuesta es mayoritariamente por la afirmativa. El reto es la participación para que ese resultado sea vinculatorio, del 40 por ciento del padrón electoral, 37 millones de votantes. Y en eso centra su promoción y la de Morena. A ver si les da.

Nos vemos mañana, pero en privado.