Minuto a Minuto

Nacional Sheinbaum respalda autonomía de la UNAM para resolver polémica por examen de ingreso
Sheinbaum indicó que la UNAM deberá definir el futuro del examen de ingreso aplicado por primera vez en línea, tras detectar irregularidades
Deportes Zinedine Zidane, designado como seleccionador francés hasta después del Mundial de 2030
Zinedine Zizou, de 54 años, regresa a la selección francesa 20 años después de su último partido, la final del Mundial de Alemania
Internacional Zelenski llega a EE.UU. para reunirse con Trump y asistir al funeral de Lindsey Graham
Zelenski informó que su agenda incluye reuniones con Donald Trump, su equipo y con personas que puedan respaldar la defensa de Ucrania
Nacional Prevén una marcha y tres concentraciones este martes en CDMX
Se prevé que la marcha de la Gran Comisión Ferrocarrilera y la concentración de aspirantes seleccionados de la UNAM provoquen afectaciones a la circulación vial
Nacional Hombres armados roban una tienda Gucci en Ciudad de México
Según la SSC los dos hombres ingresaron al negocio y simularon estar interesados en varios productos mientras eran atendidos por los trabajadores

En su desesperación por defender su modelo dictatorial de conducir a Venezuela, el gobierno de Nicolás Maduro acaba de regalarle a las autoridades mexicanas un dulcecito que no es posible dejar escapar.

México ha tomado una muy afortunada posición proactiva para denunciar la interrupción del orden democrático en Venezuela, el no respeto de las instituciones de ese país y la represión de los ciudadanos inconformes con decenas de muertos, miles de heridos y centenares de presos políticos.

Con el modelo populista y mesiánico que instauró en Venezuela Hugo Chávez, y con la torpe conducción del sucesor, Nicolás Maduro, se han cumplido los pronósticos que anticipaban que aquel país, que tenía dificultades económicas antes de Chávez, habría de quebrar bajo la conducción iluminada de un líder que no escuchaba a nadie, ni siquiera al sentido común.

Hasta hace no mucho tiempo, el derrumbe económico, político y social de Venezuela era un asunto exclusivo de los ciudadanos de ese país y sus mecanismos de corrección del grave error de haber encumbrado al populismo. Pero en el momento en que se fracturó la democracia para instaurar el mando único del presidente y la represión a la población, se volvió un asunto al menos de toda América.

Venezuela aceptó, desde hace muchos años, formar parte de la Organización de Estados Americanos (OEA) que tiene como principios la democracia, los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo. Conceptos, todos, ausentes hoy en Venezuela.

Al pro activismo mexicano, la respuesta del gobierno de Nicolás Maduro ha sido la confrontación, el encono y el insulto. Saben del tamaño e influencia que puede tener México en la zona y eso no conviene para los planes dictatoriales del gobierno bolivariano.

Que Venezuela descalifique a México y fuerce una comparación entre los dos países es, sin duda, un regalo en bandeja de plata que irreflexivamente hacen los maduristas al gobierno mexicano. Porque, además, llega en momentos en que ha quedado evidenciada y muy bien documentada la liga ideológica y política del régimen represor venezolano con el partido de Andrés Manuel López Obrador, Morena.

En materia económica, no aguanta el más mínimo análisis comparativo. Aquí la economía crece 2.5 por ciento, allá el Producto Interno Bruto cae 7 por ciento. Acá tenemos una inflación altísima de 6 por ciento y allá tienen nada menos que 700 por ciento de inflación. En México hay productos en los anaqueles, en Venezuela no hay ni siquiera lo mínimo indispensable.

Maduro quiere enviar a su rottweiler de la Cancillería a denunciar a México ante el mundo por una larga lista de lugares comunes que han dado mala fama a nuestro país.

La cancillería mexicana no debe morder el anzuelo venezolano, pero tampoco debe dejar pasar la oportunidad de agradecer la comparación que pretende hacer el gobierno de Maduro, de Venezuela con México. Es una manera de que más de uno pueda valorar lo que tenemos y de paso prevenirnos de lo que nos puede ocurrir.

Al mismo tiempo, esta confrontación artificial montada por Venezuela debería obligar a López Obrador y sus seguidores a definirse sobre la dictadura de Maduro y ver si de una vez por todas se atreven a condenar la ruptura del orden democrático de sus aliados históricos del chavismo o bien, andarse sin tapujos y declararse alineados con esa forma de gobierno.

Así que gracias, presidente Maduro, por dejarnos experimentar en cabeza ajena.