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Ante un: lavarse las manos; una respuesta inteligente.

Este año 2024 en especial, los diversos aconteceres políticos en el país llegan al aturdimiento y “lo que en la mañana es noticia en la tarde es historia”, cito a Jacobo Zabludovsky.

El tema de condonarle años de prisión a Mario Aburto, el asesino confeso de Luis Donaldo Colosio Murrieta -hace treinta años -, para terminar de usar este asunto como un distractor por el presidente Andrés Manuel López Obrador en año de elecciones, fue el motivo por el cual Luis Donaldo Colosio Riojas declaró, asaltado en una entrevista de banqueta: “por qué no, el presidente – AMLO-, indulta a Mario Aburto y ya terminar con este revuelo de traer a la arena política el asesinato de su padre”.

De inmediato, el Ejecutivo, desde su púlpito de Palacio Nacional, dice: “yo no puedo hacerlo es un asunto de Estado”, cuando “el Estado es el”, y para no ir más lejos, el presidente de la República tiene facultades constitucionales para conceder el indulto, pero como PILATOS, mejor se lava las manos y se permite continuar usando este lastimoso tema en su beneficio.

Qué casualidad que al acercarse el 31 de marzo, fecha -“no escrita para muchos “-, de luto por el asesinato del candidato presidencial que deseaba gobernar para hacer de México un país que cobijara a todos sus habitantes bajo un cielo limpio y una tierra fértil, que diera de comer, salud, un techo, una educación, un trabajo, una vida digna a cada mexicano; López Obrador no la deja pasar para distraer la atención de los verdaderos problemas que laceran día con día, el cuerpo y el alma de cada compatriota.

Es tan burdo traer de nuevo a la mesa, la tesis de un segundo tirador que, junto con Aburto Martínez, le quitó la vida a Colosio Murrieta en Lomas Taurinas, Tijuana B.C., ¿30 años después?

Reaperturar el caso por parte de la Fiscalía General de la República, “órgano autónomo” que no deja en incorporar en su comunicado oficial, la participación de un subordinado del villano favorito de López Obrador: Genaro García Luna y de paso, ¿a Felipe Calderón Hinojos? ¡No viene al caso!

El escudarse bajo el pretexto de que el asesinato de Colosio Murrieta, ¿es un asunto de Estado y por eso no puede intervenir?

Sí, efectivamente se trata de un caso de Estado y no porque se hubiera tratado de un candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional sino porque el homicidio, aunque se cometió en el Estado de Baja California , el caso fue atraído por la entonces Procuraduría General de la República y eso lo convierte en asunto de Estado. Aún así, la Constitución, subrayo, le concede al presidente la facultad de otorgar el indulto.

Pero a él no le conviene, es un tema que le viene como anillo al dedo para su manejo truculento de la política.

¿Por qué López Obrador le otorga más importancia a un homicidio cometido hace tres décadas y no se aboca a la resolución de los más de 178 mil homicidios que van en los 5 años de su gobierno?

Y para quienes le intentan buscar alas a los alacranes, queriendo endilgarle a la declaración Luis Donaldo Colosio Riojas un interés político personal, cuando habla de la posibilidad de indultar al asesino confeso; no se rompan la cabeza, el hijo del victimado solo obedece a la congruencia de su eterna y contundente afirmación: “ yo no quiero usar la tragedia de mi padre para incursionar en la política”. Él solo busca sanar ese duelo personal y el de muchos millones de mexicanos que todavía creen que Luis Donaldo Colosio Murrieta hubiera gobernado por un México mejor.

La respuesta del aún alcalde de Monterrey y futuro senador de la República fue una respuesta inteligente; ¡solo así fue!
¡Digamos la Verdad!