Con obvio riesgo de persecución cuando concluya su mandato (próximo 30 de septiembre), Silvano Aureoles dijo ayer que Morena es un “narcopartido”.

Mediante intimidaciones, aseguró, la delincuencia obligó a la mayoría de sus paisanos a votar por quien lo sucederá en la gubernatura de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, debido a que “ellos lo pusieron…”.

Aunque algunos lo han insinuado, ningún mandatario estatal en funciones había sido tan directo ni prolijo. “Estoy absolutamente convencido de que la elección debe anularse; los michoacanos no queremos que regrese el narcogobierno, un gobierno impuesto por el narco”.

Entrevistado por Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, Aureoles entregó la grabación en que un supuesto criminal da indicaciones a un comerciante de Mújica el día de las elecciones: “Buenos días, compañeros, se les avisa a todos del mercado, sin excepción de ninguno, mañana se van a abrir las puertas a las 12 del día, siempre y cuando ya hayan votado todos por Morena.

En la puerta va a haber vigilancia para ver que cada uno haya votado por Morena y tomarle una foto; tomarle una foto a cada uno de los votos, por favor. Si no, no va a haber, no pueden abrir. Va a haber gente que va a venir a revisar su celular, ¿sí?, para que tomen las cuatro fotografías de Morena, por favor. A las 12 del día se abre mañana, siempre y cuando ya hayan votado”. Aureoles también sostuvo que de 71.6 por ciento de votos que obtuvo Ramírez Bedolla en 13 “de los 14 municipios controlados por el crimen organizado”, 83 por ciento fue de La Huacana (donde hace meses golpearon y expulsaron a soldados del Ejército).

Hubo, según él, casillas en que votaron 500 personas y el resultado a favor de Morena fue 500 contra cero. Y mucho más: “Todo el corredor del Pacífico lo gana Morena, el crimen organizado está detrás de Morena” (en el mismo sentido tuiteó Manuel Clouthier —hermano de Tatiana, la secretaria federal de Economía—: “¿Te has preguntado por qué Morena ganó todo el Noroeste, que incluye la costa del Pacífico? Muy claro, ¡es su pacto con el cártel de Sinaloa!”).

En Radio Fórmula también, Joaquín López-Dóriga entrevistó a los principales aludidos: el dirigente de Morena, Mario Delgado, y el gobernador electo, quienes por supuesto negaron las acusaciones y anticiparon que Aureoles irá a la cárcel por haber endeudado a la entidad y ser la verdadera cabeza de las mafias michoacanas. Consciente de lo peligroso de su destino, recordó que Ramírez Bedolla dijo ya que lo investigará, pero que “si por defender la libertad de los michoacanos y michoacanas me amenazan, bienvenidas sean, no me voy a callar…”.

Incontinente, el gobernador tocó fondo al decir que, por la estrategia de abrazos, no balazos, “los delincuentes humillan a la Guardia Nacional, a los soldados, a las fuerzas armadas, porque tienen la instrucción de no tocarlos ni con el pétalo de una rosa…”.

Se puso, pues, de pechito y Ciro, en consecuencia, le deseó suerte.