Entreabre su reja la presa política

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Carlos MarínEl asalto a la razón

Debiera, sugiero, leer sin sesgos las investigaciones de la extinta PGR y de la CNDH en que sustento mi dicho, y de paso reconsiderar su convicción

La resolución unánime de los tres magistrados del Noveno Tribunal Colegiado ratificando el amparo de la justicia federal que ya le había concedido el juez Tercero de Distrito a Rosario Robles confirma que la ex secretaria de Desarrollo Social y Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano ha sido, en buen castellano, una presa política.

El viento de su desgracia comenzó a soplar hace dos años cuando el inquisidor Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, habilitado de juez, la encarceló tomando como auténtica la falsa licencia de manejo que la Fiscalía General de la República fabricó para ensañarse con la señora.

De Animal Político reproduzco algunos párrafos:

Un Tribunal federal confirmó la concesión de un amparo en favor de la extitular de Sedesol y Sedatu Rosario Robles Berlanga, el cual anula la prisión preventiva que se le había dictado desde hace más de dos años, y se le ordena al juez del caso considerar la imposición de una medida cautelar distinta, como una prisión domiciliaria. Es decir, el recurso abre la puerta para que la exfuncionaria federal recobre su libertad dentro de este proceso en el que no se ha demostrado si es culpable pues aún no se llega a esa fase del juicio. No obstante, la FGR aún tiene en contra de la exfuncionaria una orden de aprehensión que no ha ejecutado por delincuencia organizada. Se trata de una decisión definitiva, y que ya no le permite ni a la Fiscalía General de la República ni a la Auditoría Superior de la Federación promover otros recursos.

Los magistrados federales, al igual que el juez de amparo, consideraron que los derechos constitucionales de Robles Berlanga fueron violados reiteradamente al habérsele impuesto una medida cautelar de prisión preventiva que hasta la fecha no ha sido bien justificada…

Saber leer.

Me cuentan que un opinador afirmó ayer en estas páginas que yo defendí a los militares que tenían el chat que reconfirma que no fue el Ejército, sino los sicarios de Guerreros Unidos liderados por Gildardo López Astudillo, El Gil, quienes asesinaron a Los 43 de Ayotzinapa.

Su aseveración parte de que no entendió la expresión: “El que no fuera un alambreo ilegal no exime de responsabilidad, administrativa cuando menos”, a esas personas (por no haber entregado al Ministerio Público tal información). Su descuidada lectura la usó de pretexto para citar el Código Penal Federal y hacer notar que la falta no solo fue “administrativa”.

Ojalá que alguien le haga ver que, precisamente por esta razón, escribí la frase “cuando menos”. También descalifica mi afirmación de que en Pueblo Viejo no se descubrirá nada nuevo porque ninguno de los cadáveres que se hallaron correspondieron a los estudiantes victimados.

Debiera, sugiero, leer sin sesgos las investigaciones de la extinta PGR y de la CNDH en que sustento mi dicho, y de paso reconsiderar su convicción, cacareada por los detractores de la “verdad histórica” de que es una “versión mentirosa” la quema de cuerpos en el basurero de Cocula.

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