Felices por la Ley Federal de Presupuesto que aprobaron con el resuelto apoyo de verdes y petistas, los diputados de Morena dan por hecho que lo mismo lograrán con la propuesta de contrarreforma constitucional en puerta.

Su coordinador Ignacio Mier asumió ese compromiso ante el presidente López Obrador: “Vamos a sacar adelante la reforma eléctrica”. Los integrantes de su bancada, informó, saldrán “a todos los distritos federales electorales para discutir, enriquecer y debatir las bondades que representa…”.

Pero la ley de presupuesto solo requirió el respaldo de la mayoría simple de la Cámara de Diputados, en tanto que la reforma constitucional eléctrica necesita los votos de al menos dos tercios del Congreso y 17 legislaturas estatales.

Ningún ciudadano a quien visiten tiene la facultad de votar en las cámaras.

Dados a la movilización y el rollo, senadores, diputados, alcaldes morenistas y muy probablemente morenianos, más “un ejército de cuadros”, comités distritales, municipales, estatales y el nacional, afirman, peregrinarán por todo el país para promover la contrarreforma “casa por casa”.

A su vez y con igual propósito, la Secretaría de Energía y la Comisión Federal de Electricidad inundarán con más spots los medios electrónicos y las redes sociales. Le llaman “campaña informativa”. Su anfitrión de Palacio les dijo que en 2013, cuando se aprobó la reforma energética de Peña Nieto, “la gente” no tuvo idea de lo que se fraguaba: “Nosotros estábamos muy preocupados y ocupados para que no se aprobara esa reforma energética; que no se privatizaran el petróleo y la industria eléctrica.

Llevamos a cabo, en dos meses, como diez concentraciones. Creo que estuvimos, en dos meses, cinco veces en el Zócalo y también en la avenida Juárez.

Llenábamos el Zócalo pero necesitábamos más. Nos faltó pueblo para detener esas reformas, porque la gente no estaba informada. Y como los neoliberales tenían el control de los medios, pues no se informó; al contrario, se le decía a la gente que iba a llegar la inversión extranjera a raudales, que iba a aumentar la producción petrolera, que iba a bajar el precio de las gasolinas, de la luz… Toda una campaña en medios, un bombardeo”.

La secretaria de Organización de Morena, Xóchitl Zagal, confirma que será el 1 de diciembre (tercer aniversario de la toma de protesta de AMLO como Presidente) cuando arrancará la movilización. Sin embargo, en el ámbito de la razón, lo único cierto es que sin votos de la coalición opositora (en especial del PRI), la contrarreforma fracasará, a menos que los priistas resuelvan apoyar a quienes los desprecian, pulverizar la alianza opositora y, de paso, aplicarle la eutanasia a su partido.

Pero en eso de ir “casa por casa” lo más probable será que los brigadistas experimenten lo que se cuenta de los testigos de Jehová: Cuando llaman a la puerta les preguntan: “¿Qué quieren?”. —“¡Platicar!” —responden. Y los batean: “¡Pues platiquen entre ustedes…!”