Para despotricar contra lo que considera se opone a su gobierno, la imaginación del presidente López Obrador es ilimitada.

Si sus incomprensibles ataques a la Universidad Nacional Autónoma de México parecieron agotar la lista de sus inauditas animadversiones, la revelación de lo que piensa sobre los viejos pero para él “nuevos derechos” agravia, en derechos humanos, a la totalidad de la población mexicana, y en especial, con los feminicidios, a las mujeres (aunque Claudia Sheinbaum y Layda Sansores apechugaron la ofensa en vez de levantarse y salirse de Palacio Nacional).

Expresó el viernes: “¿Qué hizo el neoliberalismo o quienes lo diseñaron para su beneficio? Una de las cosas que promovieron en el mundo para poder saquear a sus anchas fue crear o impulsar los llamados nuevos derechos.

Se alentó mucho, incluso por ellos mismos, el feminismo, el ecologismo, la defensa de los derechos humanos, la protección de los animales (…), pero el propósito era crear o impulsar estas causas para que no reparáramos en que estaban saqueando al mundo…”.

Otra conspiración, pues, que dramatizada permite imaginar a los reconocidos neoliberales Margaret Thatcher y Carlos Salinas de Gortari, asesorados por Milton Friedman, urdiendo el sencillo plan de imponer en los parlamentos y congresos del mundo la promulgación de leyes para “saquear a sus anchas; para que no reparáramos en que estaban saqueando al mundo, y para que la desigualdad en lo económico y social quedara fuera del centro del debate…”.

Ufano de ser el primer egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM que ha llegado a la Presidencia, supone “nuevo derecho” el feminicidio.

No le enseñaron que el concepto femicide “se utilizó por primera vez en el Reino Unido en 1801 para significar el asesinato de una mujer”, como investigó la escritora y activista Diana Russell, quien perfeccionó el término y le añadió elementos en 1976 (cuando en México se iba Echeverría y llegaba López Portillo, anteriores a los “neoliberales” que obsesionan a AMLO).

Lo definió como “el asesinato de mujeres realizado por hombres motivado por odio, desprecio, placer o un sentido de propiedad de la mujer”.

El ecologismo se remonta a 1834 (el pionero fue el naturalista y filósofo alemán Ernst Haeckel, y en 1895 el danés Johannes Eugenius Bülow escribió uno de los textos fundacionales de esta ciencia: Ecología Vegetal.

Los antecedentes del amparo a los derechos humanos provienen de 539 antes de Cristo (con Ciro de Persia): liberación de esclavos y derecho a la propiedad. Se proclamaron en la Constitución estadunidense de 1787 y en la francesa de los Derechos del Hombre y de los Ciudadanos en 1789. Y los animales comenzaron a ser protegidos… ¡en 1876!

Ninguno fue idea “neoliberal” y son hoy universales.

¿De dónde habrá sacado López Obrador que se trata de amañados “nuevos derechos”? Sus colaboradores “90 por ciento honradez y 10 por ciento de experiencia” son, por lo visto, una runfla de ignorantes.