Los pronósticos fallaron: ni fue una comparecencia kilométrica, mucho menos un tortuoso intercambio de epítetos entre los legisladores y el director general de la Comisión Federal de Electricidad. La oposición ni escuchó ni atendió las explicaciones de Manuel Bartlett Díaz, aunque tampoco pudo desmontar los argumentos de la mayoría oficialista.

Un diálogo de sordos entre quienes pugnan por el rescate o la destrucción del sistema eléctrico ocurrió ayer en el marco de la glosa por el Tercer Informe de gobierno. Un atisbo de lo que sería el debate en el órgano legislativo donde se recibió y se procesará la iniciativa presidencial para reformar la Constitución y desaparecer los órganos autónomos.

El posicionamiento de los grupos parlamentarios y la primera ronda de preguntas para Bartlett Díaz transcurrió sin mayores exabruptos. El primero de los oradores fue el perredista Mauricio Prieto, secretario de la Comisión de Energía, quien subió a la tribuna con un dinosaurio verde de felpa, como recordatorio al pasado del funcionario como extitular de la Comisión Federal Electoral en la validación de las elecciones presidenciales de 1988.

“Hoy en la mañana desperté y el dinosaurio seguía ahí”, cerró su intervención. Ese gesto y un soez intercambio entre el panista Jorge Triana y el petista Gerardo Fernández Noroña fueron atisbos apenas de un desastre que nunca ocurrió. “No se comporten como palurdos”, exigió el diputado morenista Mario Carrillo Cubillas, “dejen de engañar a los mexicanos y dejen de hacer el ridículo”.

Las sorpresas de la jornada vinieron del PRI y del Partido Verde. Los primeros —hasta la intervención de la diputada veracruzana Lorena Piñón— mantuvieron una postura más bien apática. Y los pevemistas, por lo que parecía una rebelión, luego de que anticiparan que no avalarían una reforma que signifique retroceso en las energías limpias, aunque después quedó claro su respaldo entusiasta a la propuesta enarbolada por Bartlett Díaz.

El director de la Comisión Federal de Electricidad acudió al salón verde del Palacio Legislativo acompañado por su equipo de trabajo para responder cuestionamientos de los integrantes de las comisiones unidas de Energía e Infraestructura. Su regreso a San Lázaro fue repudiado por diputados panistas, perredistas y emecistas.

“Usted tiene derecho y obligación de estar aquí, pero no es bienvenido”, sentenció Jorge Álvarez Maynez, coordinador de la bancada naranja, quien además de reclamarle por la generación de electricidad con tecnologías contaminantes insistió en el pasado priista del funcionario federal.

Sus invectivas sobre los vínculos de Bartlett Díaz con el salinismo o su patrimonio inmobiliario ni siquiera fueron atendidas por el aludido quien —fiel a su estilo— chamaqueó al legislador zacatecano. “¿Sabe usted cuántas plantas de carbón tenemos?”.

“Si en esta ocasión se pone del lado de los mexicanos, puede resarcir la deuda histórica que usted tiene con el país”, sugirió Mauricio Prieto, legislador originario de Michoacán, quien había emplazado al director general de CFE a trazar un plan b, en caso de que su iniciativa de reforma eléctrica fuera rechazada por el poder Legislativo.

“Si no se aprueba la reforma”, reviró el funcionario federal, “seguiremos haciendo lo que hemos los últimos tres años: manteniendo las tarifas bajas. No hay discusión al respecto”.

Y entonces Bartlett Díaz definió que la CFE buscaría implantar una tarifa única para todo el territorio nacional. “La política de la CRE obstaculiza el desarrollo del país, porque las empresas huyendo de las tarifas altas andan buscando donde establecerse para pagar menos. Con la reforma tendremos más libertad y mayores instrumentos para continuar con la baja de tarifas”.

El petista Reginaldo Sandoval, presidente de la Comisión de Infraestructura, formuló cuatro preguntas al director de CFE y una serie de aclaraciones a los legisladores de la oposición. “Queremos recuperar la rectoría del sistema eléctrico nacional a través de la CFE y en eso, ni un paso atrás”. Su compañero Fernández Noroña fue increpado por los panistas en los momentos más álgidos de una sesión conducida con impericia por el presidente de la Comisión de Energía, Manuel Rodríguez González.

Efectos secundarios
RASTROS. En México sigue sin existir una norma que regule el ruido. Lo que impera es una circular generada por la conferencia de la Comité para la Protección Ambiental de la Aviación de la OCAI, hace cuatro años. Y en un foro de especialistas celebrado en Mérida la semana pasada, el titular de la SENEAM, Víctor Manuel Hernández Sandoval, mostró una imagen con un mapa del ruido generado por las operaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que data del 2019, con un comparativo de los niveles sonoros: el despegue de un Boeing 747-200 genera la misma intensidad de ruido que el Metro de Nueva York o una procesadora de alimentos. ¿Será?

¿MANO NEGRA? Antes de las encuestas que definirán a los seis candidatos que postulará a las gubernaturas que se elegirán en el 2022, el CEN morenista debe cumplir con la paridad de género y asegurar las tres entidades a las que postulará mujeres. En Hidalgo, los cuadros locales dan por descartado que será candidato y prueba de eso es que el senador Julio Menchaca ya comenzó a solicitar —a través de Natividad Castrejón— “aportaciones” entre sus simpatizantes que van de entre 500,000 hasta un millón de pesos.