Ayer el Banco de México (Banxico) dio a conocer su Informe Trimestral de Inflación correspondiente al tercer trimestre del 2014.

Dentro de lo más relevante del informe se encuentra la publicación de nuevos rangos estimados de crecimiento económico e inflación para nuestro país. Estas cifras son relevantes porque incorporan los datos más recientes a nivel doméstico e internacional.

En lo que respecta a la inflación, Banxico confirmó que la trayectoria de precios se encuentra dentro de lo manejable y bajo control, a pesar de que el incremento anual en el Índice Nacional de Precios al Consumidor es superior a 4 por ciento y que las cifras de la inflación subyacente mostraron un repunte durante el tercer trimestre.

Asimismo, indicó que el proceso de formación de expectativas de inflación no ha sido contaminado por el aumento en los precios de algunas mercancías alimenticias, reafirmando que la inflación debería presentar un cambio de trayectoria durante el cuarto trimestre y comenzar a converger hacia el objetivo de largo plazo de 3 por ciento hacia finales del 2015.

Claramente Banxico está apostando a cuatro factores para que la inflación converja con la meta de 3 por ciento hacia finales del 2015: i) la dilución del impacto de una sola vez en los precios de algunos bienes como resultado de la reforma fiscal del 2014; ii) el impacto de la reforma en telecomunicaciones sobre los precios de los servicios de telefonía, a raíz de la eliminación de los cobros de largas distancias nacional; iii) la debilidad en los precios de las materias primas como consecuencia de la desaceleración global y iv) un menor aumento en los precios de las gasolinas.

Sin embargo, Banxico deberá mantenerse muy vigilante ante el impacto inflacionario que pudiera tener la depreciación del peso frente al dólar.

En cuanto a la actividad económica, Banxico disminuyó su rango de crecimiento esperado para el 2014 de 2.0-2.8 por ciento, a 2.0-2.5 por ciento, y para el 2015 de 3.2-4.2 por ciento, a 3.0-4 por ciento.

En la opinión de este columnista, dicha disminución se debe a una recuperación más lenta a lo esperado en la demanda interna y a un deterioro en el entorno de crecimiento global.

Banxico reconoció que durante el tercer trimestre, los indicadores apuntan a una continuación de la recuperación económica que comenzó en el segundo trimestre, pero a un ritmo ligeramente menor. Dicha recuperación sigue siendo impulsada principalmente por el sector externo, mientras que la demanda interna se reactiva lentamente.

El informe del banco central reiteró que mientras la recuperación económica de Estados Unidos ha entrado a una etapa de consolidación, el resto del mundo se encuentra en franca desaceleración y dejó entrever que los riesgos de que esta desaceleración sea un tema estructural en lugar de una situación cíclica han aumentado.

Asimismo, el banco central hizo un balance de los riesgos para el mundo emergente y la volatilidad en los mercados provocados por la decisión de la Reserva Federal de concluir su programa de inyecciones de liquidez e indicar que la tasa de referencia en Estados Unidos muy probablemente comience a subir en el 2015.

Banxico refirió que esta situación está provocando un incremento fuerte en la volatilidad y una fuerte salida de recursos de las economías emergentes, pero que hasta ahora los mercados han discriminado entre los diferentes países emergentes, de acuerdo con su situación macroeconómica y financiera, permitiendo que el ajuste en México se haga de manera relativamente ordenada.

En este entorno, Banxico muy probablemente mantenga su política monetaria sin cambios por lo menos durante lo que resta del año y posiblemente la primera mitad del 2015.