La violencia sube sin freno en un país que se asfixia en marchas y plantones, mientras 6 “ilustres” recorren sus plazas, para informar sobre los supuestos logros de la Cuarta Transformación y convertirse, alguno de ellos, en el candidato de Morena a la presidencia.

Esta semana los principales espacios de noticias estuvieron ocupados por hechos delictivos: desde el artero asesinato de Hipólito Mora, en Michoacán, las increíbles imágenes del asalto, en Antara, a una sucursal de Berger, la joyería más importante del país, hasta el secuestro de 16 trabajadores de la Secretaría de Seguridad Pública chiapaneca, por una pugna entre dos grupos criminales, la explosión de un coche bomba en Celaya, que hace recordar los días de terror en Colombia, por el yugo del Cártel de Medellín, y los eternos bloqueos en calles y carreteras a manos de grupos de inconformes que pagan los platos rotos de la indolencia de autoridades.

Y mientras tanto, los aspirantes siguen sus giras proselitistas, gastando notoriamente más de lo que deberían.

El suspirante sexteto nada aporta y gasta mucho.

Nadie recuerda sus propuestas.

En 15 días, sólo la ocurrencia de Marcelo de darle chamba al hijo del presidente.

Lo que si se ve es que los gobernadores pagan facturas.

Claudia Sheinbaum, por ejemplo, estuvo en plazas llenas en Guerrero esta semana. ¿Qué dijo? Nada para parar prensas, pero lo que si fue obvio es que le están metiendo mucho dinero a su campaña. Harta gente, harto equipo, harta organización y harto de todo.

Lo que cada vez se nota más es que la doctora Sheinbaum duerme poco y come peor.

Trasciende que fue al médico por una evidente afección en la garganta y por dolores de cabeza, quizás causados por la descoordinación que hay en el manejo de su agenda y la logística.

Otro que gasta a lo grande es Adán Augusto López, aunque el tabasqueño de 59 años dice que sólo ha gastado, del 19 al 25 de junio, 395 mil 683 pesos, de sus propios recursos.

En su caso, los kilómetros ya comienzan a causarle estragos. Se le nota el cansancio y trae una tos continua que intenta menguar con tragos a un frasco de miel.

A Marcelo se le ve más alejado del presupuesto. Asegura que ha gastado 281 mil pesos. Muchos de los eventos a los que acude son “por invitación”. No por ello dejan de costar.

Sus jilgueros aseguran que muchas veces no convoca a la prensa porque quiere convivir más con quienes se reúne. Tiene actividades para la foto.

Los otros tres, Monreal, Velasco y Fernández Noroña, ni pena, ni gloria. Francamente hacen campaña para cubrir el expediente y asegurar futuros espacios políticos.

Y algo en lo que debería de poner mucho cuidado el sexteto es en los autos y camionetas. Por lo general van más allá de los límites de velocidad permitidos. Ya hubo accidentes en convoyes donde van vehículos no aptos, que usan por una falsa austeridad republicana.

Quedan por delante más de 50 días para llegar a la meta de las 70 jornadas de recorridos sin descanso.

Lástima del dispendio de tantos millones de pesos. Por mucho serán más de los 5 millones que les autorizaron a cada uno. Y eso para que ninguno de los aspirantes morenistas entusiasme.

Pura matraca y pirotecnia.

Y faltan los de la pírrica oposición, con Xóchitl aparentemente a la cabeza.

¡Qué horrible verano!

Si así van a ser las campañas presidenciales de a deveras, merecerán más aún nuestra desatención y desprecio.

Monitor Republicano

Por viaje, volveremos a leernos, si ustedes me lo permiten, el sábado 22 de julio.