En campaña, los políticos defienden ideologías y contrastan proyectos. Tras bambalinas, casi siempre herméticos y distantes, los estrategas reclaman triunfos y promueven campañas negativas. Una excepción acaba de ocurrir en Durango, donde el consultor catalán Xavier Domínguez rompió su voto de silencio y denunció las presiones que padece la abanderada morenista a la gubernatura, Marina Vitela.

“Me consta que la está pasando muy mal por la tensión entre los grupos”, se sinceró el socio fundador de la firma Wish&Win, con 15 años de experiencia en campañas políticas en México, con el periodista Heber García Cuéllar. La entrevista telefónica fue difundida ayer en vivo por el Canal 12.

“Es muy difícil convivir en una campaña donde no te hacen caso”, lamentó el consultor catalán, quien llegó al equipo de campaña de la candidata de Morena convocado por Jorge Iván Domínguez, director del despacho Gobernarte y operador político de Vitela, en vísperas del primer debate convocado por el Instituto electoral.

Tras de que Vitela —alcaldesa con licencia de Gómez Palacio— fuera designada como candidata, la dirigencia nacional morenista envió al consultor andorri Aleix Sanmartin para diseñar la campaña de aire para los candidatos a la gubernatura y las 39 alcaldías que se definirán en las urnas el próximo 5 de junio.

El war room de Mario Delgado aceptó que el consultor catalán hiciera el media training de Vitela. Sus resultados —a juzgar por el desempeño de la candidata en ese debate— fueron modestos. Los Domínguez encargaron estudios de opinión, cuantitativos y cualitativos para soportar sus recomendaciones. Ninguna fue atendida… y en medio de una “lucha de egos” se produjo una ruptura entre los comunicadores.

Domínguez había colaborado estrechamente con abanderados priistas —recomendado por Beatriz Paredes— y panistas, sobre todo en el Bajío. De su experiencia morenista queda su franqueza, salvo en un detalle esencial: nunca se refirió por nombre y apellido a los estrategas morenistas, los hermanos Iván y David Silva Yanome, de Heurística Comunicación.

Esas disputas son —en todo caso— una extensión de las divisiones al interior de Morena en Durango, que se hicieron manifiestas en la definición de la candidatura que recayó en Vitela no obstante que el senador José Ramón Enríquez resultó el ganador de las encuestas.

A cuatro semanas de las elecciones, Xavi Domínguez —quien estuvo en Washington D.C. el pasado fin de semana— fue demoledor con sus antiguos colaboradores. “Tengo que ser honesto, es sorprendente la fortaleza de la alianza PRI-PAN-PRD”, reconoció, “en el territorio el PRI sigue siendo el PRI y en la capital, el PAN está muy consolidado. ¿Eso demerita la posición de Morena? No, pero con todo lo que les ha llovido, Esteban (Villegas) tiene 40% de a intención de voto”.

La rebelión del equipo de Marina Vitela no pasó desapercibida en la sede central de Morena y en Palacio Nacional, donde se ha validado una estrategia de reforzamiento para las tres entidades donde se esperan contiendas cerradas.

Equipos de operadores electorales de Puebla y Tlaxcala ayudarán a la estructura de Julio Menchaca, mientras que en Durango la atención estará concentrada en los municipios laguneros. Vitela fue alcaldesa de Gómez Palacio y ese municipio, junto con Ciudad Lerdo, concentran a un tercio del listado de votantes en la entidad.

En una primera etapa, la responsabilidad había recaído en el senador Gabriel García, excoordinador de los programas federales, pero su separación de las actividades legislativas y político-electorales está confirmada. Su suplente, José Alejandro Peña Villa, asumió la coordinación del ejército electoral morenista.

La alianza llamó a la exsenadora priista Juana Leticia Herrera Ale como su candidata a la alcaldía de Gómez Palacio, mientras que Morena postuló a la expresidenta del DIF local, Betzabé Martínez. Las encuestas registran una elección cerrada, cuyo resultado será definido por la movilización electoral.

Los operadores coahuilenses también se han movido a Hidalgo, para reforzar al equipo de la abanderada aliancista, Carolina Viggiano. Dos exgobernadores de aquella entidad, Humberto y Rubén Moreira, están al frente del ejército electoral que buscará preservar los bastiones priistas.