El vuelo inaugural al Aeropuerto Felipe Ángeles despegará de Guadalajara, apenas si haya concluido la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador. El tiempo estimado del trayecto será de 70 minutos.

Pero la aerolínea bandera de México no tendrá ese honor, aunque Aeroméxico apuró su anuncio sobre su inicio de operaciones en Santa Lucía, a partir del próximo 21 de marzo, “después de haber realizado la coordinación necesaria con las autoridades (sic) y los administradores del AIFA de manera exitosa y en menor tiempo de lo proyectado”.

La Agencia Federal de Aviación Civil ya había autorizado las operaciones de Volaris y Viva Aerobus en la nueva terminal aérea, que asumirá plenamente su carácter de aeródromo internacional  desde el arranque: garantizada la libertad de transporte externo, Emirates, British Airlines y Qatar Airways podrán cubrir itinerarios trasatlánticos, con escala en Santa Lucia, desde las próximas vacaciones de Semana Santa.

Delta y otras líneas aéreas estadounidenses siguen en pláticas con altos funcionarios de la Secretaría de Infraestructura y Comunicaciones. La TUA en el AIFA será un incentivo, mientras que la declaratoria de saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se hará valer a plenitud.

La aeronavegabilidad en el Valle de México tomará nuevas rutas. Y tendrá nuevos protagonistas. Rogelio Jiménez Pons nuevamente enfrenta una situación conflictiva. Los retrasos en la ejecución del Tren Maya lo confrontaron con el alto mando castrense y para evitar contratiempos, el Ejecutivo federal lo reubicó en la Subsecretaría de Transportes, con la misión de concretar el inicio de las operaciones en el AIFA.

Las obras en la antigua base militar ya habían terminado y solo faltan los accesos viales para Santa Lucía, cuya concreción es responsabilidad del gobierno mexiquense. El arquitecto tabasqueño encabezó las reuniones multisectoriales para definir los términos de la resolución sobre la saturación en el AICM, publicado el pasado viernes 4 en el Diario Oficial de la Federación.

Las diferencias de criterios fueron notorias en la definición de los estímulos para las aerolíneas que aterrizarán en el AIFA. Y particularmente, en la tarifa del TUA.

El control del AIFA estará en manos de las Fuerzas Armadas. El exsubsecretario Carlos Morán Moguel, quien hace dos meses llegó a la dirección general del AICM, ha quedado a cargo de ejecutar el cierre paulatino de operaciones en las dos terminales del Benito Juárez, mientras que el general Carlos Antonio Rodríguez Munguía, titular de la recientemente creada AFAC, espera refuerzos… dentro de dos semanas.

Otro militar retirado, exintegrante de la FAM, se haría cargo de los servicios de navegación. Antes será elaborado un nuevo dictamen sobre la capacidad operacional del AICM. ¿Y el aeropuerto internacional de Toluca?

Mientras el Sistema Aeroportuario del Valle de México toma vuelo y las conexiones terrestres al AIFA son concluidas, se consolidan otras opciones, entre ellas un taxi ejecutivo —con un costo estimado de 150 dólares— que tomaría apenas 20 minutos en cubrir su trayecto del Campo Marte a Santa Lucía.