Quiso la fortuna que la última ocasión en que Andrés Manuel López Obrador aparezca en una boleta electoral coincida con el evento que hace 17 años marcara el arranque de su proyección como líder indiscutible de la izquierda mexicana: su desafuero como jefe de Gobierno en el extinto DF.

Honor a quien honor merece: el director general de la Agencia Nacional de Aduanas, Horacio Duarte Olivares, fue el encargado de recordarle a las huestes morenistas de tan importante efeméride. El funcionario texcocano —como abogado especializado en derecho electoral entiende perfectamente los límites de la legislación vigente— abrió hilo en Twitter para recrear algunos detalles de ese suceso y de paso, revivir la historia que dio nacimiento a uno de los himnos de la Cuarta Transformación.

“Es un honor estar con Obrador”, coreó la gente en el Zócalo, cuando AMLO abandonó el Palacio del Ayuntamiento. Al frente de la administración capitalina quedó Alejandro Encinas. Duarte Olivares había llegado a San Lázaro en el 2003 y estuvo en la Sección Instructora que atendió la solicitud del entonces subprocurador Everardo Espino de enjuiciar al jefe de Gobierno, por la expropiación del predio El Encino, en Santa Fe.

“Por las presiones de los jefes de la facción del PRIAN, el ministro (Mariano) Azuela y las mafias empresariales que luego participarían en el fraude electoral del 2006, 360 diputados votaron para eliminar el fuero que AMLO tenía”, recordó Duarte Olivares, quien había conocido al político tabasqueño una década antes, en el PRD.

En 1994, Cuauhtémoc Cárdenas compitió por segunda ocasión por la presidencia de la República. Fiel a su modesto estilo de hacer política, el Ingeniero prefirió no votar por sí mismo aquel 21 de agosto y en la boleta inscribió el nombre de Andrés Manuel López Obrador. Dos años después, el luchador social que había enfrentado al madracismo llegaría a la presidencia del sol azteca, con el respaldo de una coalición de agrupaciones entre las que destacaba el Grupo de Acción Política, de Higinio Martínez.

Todavía no nacían las Brigadas del Sol, pero el peculiar activismo del tabasqueño comenzó a cosechar triunfos electorales en Hidalgo, Morelos y el Estado de México. Higinio fue el primer alcalde izquierdista en Texcoco —bastión de uno de los grupos priistas más poderosos en la entidad— y Horacio Duarte fue su secretario del ayuntamiento. Apenas tenía 25 años.

AMLO compitió por la jefatura de Gobierno del DF en el 2000 y derrotó a Santiago Creel. Su convivencia con el entonces presidente Vicente Fox fue cordial en los primeros meses de ese sexenio, pero las diferencias entre ambos proyectos de Nación eran insalvables.

Antes del 2003 comenzó lo que Duarte Olivares describe como “una persecución política con el fin de sacar de la carrera presidencial” a López Obrador. Una primera versión de las mañaneras, el nacimiento de la Conago, la estrategia para combatir a la delincuencia y sobre todo la política social habían llevado a Fox y al líder izquierdista por rutas distintas.

El secretario de Gobernación era Creel, el procurador era Rafael Macedo de la Concha y Juan de Dios Castro, exconsejero jurídico de Fox, presidía la mesa directiva de la Cámara de Diputados que se erigió en jurado de procedencia, el 7 de abril del 2005. “Sabíamos que el proceso sería meramente simbólico, pues en argumentación jurídica no tenían de dónde defenderse”, ilustró Duarte, “Ese día Andrés Manuel dijo frente al Pleno: ‘No espero de ustedes una votación mayoritaria en contra del desafuero. No soy ingenuo. Ustedes ya recibieron la orden de sus jefes’…. Aquellos diputados del PRIAN que vivían y siguen viviendo en su burbuja de privilegios no querían que un tabasqueño fuera a reventar la burbuja de ese escalafón priista que ellos mismo habían creado para sentirse dueños de México”.

El foxismo quiso truncar la carrera política del líder social, pero resultó todo lo contrario. “Quitarle el fuero no sólo no afectaba a Andrés Manuel, sino que involuntariamente le ayudó a construir algo que hasta hoy perdura”, definió Duarte, “un movimiento popular, masivo, nacional y transformador como no se había visto desde el largo proceso de la Revolución Mexicana”.

Hace 17 años, en vez de refugiarse en su finca de Palenque, AMLO comenzó un recorrido que lo llevó a un centenar de municipios de las 32 entidades federativas. Esa fue la primera de muchas giras que hizo la década siguiente, en la que acumuló dos campañas presidenciales (ambas fallidas) y la renuncia al PRD. La fundación de Morena es otra historia, que este domingo vivirá uno de sus episodios definitorios.