Se dice que el que puede lo más puede lo menos.

No fue así en la votación de la Suprema Corte sobre la prisión de una sobrina política del fiscal general Gertz, privada de la libertad por un juicio lleno de anomalías, gestionado por el propio Gertz en los tribunales del fuero común de Ciudad de México. Ante las claras irregularidades del proceso, el ministro Pérez Dayán propuso un “amparo para efectos”, es decir, para que el caso volviera a tribunales, pero incluyendo las anomalías señaladas por el ministro, tantas, que una nueva consideración del caso habría arrojado, en principio, un veredicto absolutorio.

Cinco ministros colegas de Pérez Dayán fueron más allá. Vieron las anomalías tan graves que votaron porque la Corte extendiera un “amparo liso y llano” a la prisionera, vale decir, su libertad inmediata.

Cualquiera de los cinco ministros restantes habría podido ir también al fondo del asunto y votar por el amparo liso y llano. Pérez Dayán proponía hacer lo menos: otorgar el amparo para efectos, pero cinco ministros otorgaron lo más: el amparo liso y llano.

Un voto más en el mismo sentido habría significado la libertad de una persona injustamente presa, pues habría sido el sexto voto necesario para ser mayoría.

Pero los otros cinco ministros pensaron distinto. En vez de resolver de una vez el fondo del asunto, decidieron generar una nueva ponencia precisamente para revisar el fondo, con ninguna empatía, hay que decirlo, por la verdadera víctima de este proceso, que es la presa. Estos ministros abstinentes decidieron alargar las cosas revisando, como digo, “el fondo” del asunto.

El fondo del asunto por ahora es que la presa seguirá presa mientras la Corte redelibera.

Ahora bien: fue el fiscal de la República quien pidió esta intervención de la Corte, pero la pidió en su calidad de querellante privado contra su sobrina política.

En esa misma calidad puede desistirse de su petición y, con ello, tal vez, regresar todo al limbo de los juzgados de donde todo salió. Mientras tanto, la presa sigue presa. Los ministros abstinentes pueden sentirse coautores de la extensión de su prisión injusta.

Pudieron dar más libertad, dieron menos. Corta Corte.