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Ha circulado en redes el fragmento de una entrevista del programa 60 Minutes en la que el ex secretario de la Defensa estadunidense, Mark Esper, cuenta que el presidente Trump tuvo una vez la ocurrencia de lanzar unos misiles sobre laboratorios de drogas en Sinaloa. Otra vez pensó en emprender una acción militar contra Venezuela. También contra Irán.

Pensó bloquear militarmente a Cuba. Y que el ejército disparara contra unos manifestantes en Washington, “a las piernas o algo”. En todas las ocasiones encontró en Esper, dice Esper, opiniones contrarias a su idea.

Finalmente llamaron a Esper de la Casa Blanca para decirle que el presidente Trump no estaba a gusto con él, pues lo encontraba “poco leal”. Esper dice haber contestado que el presidente tenía, desde luego, la facultad de despedirlo y que lo aceptaba sin reparos.

La entrevistadora, Norah O’Donnell, le preguntó entonces si un secretario de la Defensa podía desobedecer las órdenes de un presidente, siendo que este era su comandante supremo, según la Constitución. Esper respondió que nunca había desobedecido una orden del presidente, pues en ninguno de los casos mencionados el presidente le había dado la orden de hacer lo que pensaba.

O’Donnell insistió: ¿qué hubiera pasado en caso de recibir esas órdenes?  Entonces Esper contestó que se habría negado a cumplirlas porque su juramento de lealtad como secretario de la Defensa no era en primera instancia con el presidente, sino con la Constitución.

Es decir, que su disciplina y su lealtad al presidente tenía como límite la Constitución. No podía obedecer una orden del presidente que violara la Constitución (https://youtu./FwEKCP7DVFc).

Me pregunté, oyendo a Esper, cuál será la posición institucional en este punto del Ejército mexicano. La Constitución mexicana también establece al presidente como jefe de las Fuerzas Armadas, y estas quedan, por tanto, obligadas a obedecerlo, más imperiosamente que cualquier colaborador civil: en la lógica férrea de la disciplina militar.

Me pregunto cuál es la posición de las Fuerzas Armadas en este punto específico, qué criterio prevalece para ellas: ¿la lealtad a la Constitución por encima de la lealtad al presidente o la lealtad al presidente, más allá de la Constitución?