Minuto a Minuto

Nacional Canciller de Canadá lamenta ataque en Zona Arqueológica de Teotihuacán
A través de redes sociales, la funcionaria calificó el incidente como un “horrendo acto de violencia armada”
Nacional ONG urgen a Senado reactivar discusión de Ley General de Cannabis
La ONG pidió reactivar en el Senado la discusión sobre el cannabis ante la llegada de visitantes con distintas culturas de consumo durante el Mundial
Internacional Irán dice que no acepta “negociaciones bajo la sombra de la amenaza”
Irán hizo estas declaraciones ante posibles reuniones con Washington en Pakistán y nuevas violaciones del alto el fuego por parte de EE. UU.
Nacional Sheinbaum aborda revisión del T-MEC con representante comercial de EE.UU.
La presidenta Sheinbaum refirió que "avanzamos positivamente", tras su reunión con el representante comercial de EE.UU.
Entretenimiento Bunbury vuelve a México con nueva gira de homenaje a la música latina
La gira 'Nuevas Mutaciones Tour 2026' del cantante español Enrique Bunbury comenzará en octubre en territorio mexicano

Pensé que a la oposición le iba a ir mucho peor de lo que le fue en las elecciones del domingo. Pensé que quedarían 5-1, tal como había dicho Marko Cortés, el presidente del PAN, en una reunión partidista cuyo contenido se filtró a los medios, en los inicios del proceso electoral.

Llegué a pensar, incluso, por los pleitos internos del gobernador panista de Aguascalientes con su candidata del mismo partido que, en un descuido, podrían hasta perder las seis elecciones. Había razones para pensar esto. La oposición no se presentó unida a todas las contiendas, siendo esa su única opción de ser competitiva ante el oficialismo.

La competencia electoral del domingo se dio, además, en condiciones impúdicamente marcadas por la intromisión del gobierno.  El Presidente se puso en campaña por sus candidatos y contra el INE, en franca violación de lo que le indica la ley electoral —le indica, digo, porque en su caso no puede exigirlo.

Vimos un despliegue de entregas de dinero en efectivo a cambio del voto exigido a los beneficiarios. Se movilizaron ilegalmente los secretarios de Estado a hacer proselitismo en las campañas oficialistas.

El gobernador panista de Tamaulipas llegó a las elecciones de su estado sujeto a persecución judicial y a un intento de desafuero.  Los gobernadores priistas de Hidalgo y Oaxaca actuaron como si lo fueran de Morena.

El de Quintana Roo, siendo PAN/PRD, apoyó a la candidata del Partido Verde, verdadero ganador en el triunfo de la alianza oficialista de aquel estado. La oposición ganó en las dos elecciones que quedaban: Aguascalientes, en medio de la división interna, y en Durango, donde la unidad opositora prevaleció.

Las lecciones de la jornada hacia adelante siguen siendo claras para quien quiera verlas. La oposición desunida no puede ganar. El oficialismo unido y sumando aliados en las filas opositoras, como fueron los gobernadores priistas en esta elección, puede tener victorias holgadas.

El oficialismo celebra sus triunfos del domingo como anticipo de lo que pasará en 2024.

Si la oposición no se une para entonces, tendrán razón. Si se une, tendrán en 2024 cualquier cosa menos un día de campo.