Razú, el éxito porril y las vallas publicitarias
Foto de @pasotti_

Mi experiencia partidista fue breve y lo suficientemente aleccionadora para no desear incorporarme a un partido político, mientras las reglas del juego sigan sosteniendo la conformación de grupos amalgamados por el clientelismo y el acarreo vacío de compromiso social.

Cuando ingresé al entonces partido Alternativa Socialdemócrata, habían ya obtenido el registro gracias a la candidatura a la Presidencia de Patricia Mercado. Durante los pocos meses que estuve participando en el Comité Ejecutivo, las diferencias entre los grupos que apoyaban las alianzas con el PRI para las elecciones intermedias y los que las rechazaban por completo, se fueron transformando en dos corrientes que buscaban mecanismos muy distintos para el fortalecimiento del partido. Razú pertenecía al grupo de quienes apoyaban las alianzas con el PRI y aunque nunca estaba presente en las oficinas, aparecía justamente cuando las votaciones ameritaban que apoyara cualquier moción que no promoviera el desarrollo independiente de un partido “nuevo”.

Una vez que esas diferencias nos obligaron a redefinir la dirigencia, Razú quedó a cargo de la coordinación del trabajo operativo para favorecer la reelección del entonces presidente del partido Alberto Begné. La asamblea en el Distrito Federal resultaba emblemática porque que en gran medida definiría si Mercado o Begné resultarían ganadores. Para el momento de la sesión, el Sr. David Razú ya tenía colocados en espacios estratégicos al menos a tres decenas de golpeadores profesionales. Ante su dificultad para ganar democráticamente, recurrió a los golpes y la violencia contra sus compañeros de partido. De acuerdo con el periódico Reforma, que consiguió antes que nosotros y que el Trife los videos del hotel Crowne Plaza para verificar quienes habían comenzado la golpiza, entre los porros presentes que Razú había convocado, se encontraba nada más y nada menos que Alfredo Margarito Benítez González, El He-Man, porro profesional, quien después de golpearnos junto con sus compañeros recibió una muy buena compensación, ya que lo hicieron empleado y candidato del Partido Socialdemócrata acreditado ante el Registro Federal de Electores. Razú también avaló la presencia en la asamblea de Efrén Sánchez, El Nana, dirigente del Frente de Estudiantes Politécnicos, grupo porril que actúa en el IPN.

Para Razú el costo no fue alto, algunas notas periodísticas que al final no fueron suficientes para evitar que consiguiera convertirse en asambleísta. Como legislador pareció reivindicarse con la agenda de la que siempre se burlaba y a la que llamaba “Pinky”, una vez que se dio cuenta del capital político que adquiría asumiendo la perspectiva de género y los derechos de la comunidad lésbico gay bisexual transexual LGBT, que en varias ocasiones despreció advirtiendo que no eran prioritarios. Paralelamente aprobó la ley que amenazaba el paisaje urbano con la colocación de miles de vallas publicitarias en las que ahora, coincidentemente, podemos ver su fotografía saturando las calles de la delegación Miguel Hidalgo.

Me gustaría convencerme de que las personas cambian. Razú lo hizo después de minimizar la agenda que Patricia Mercado abanderaba para transformarse en el vocero legislativo en pro de la despenalización del aborto y de los matrimonios entre personas del mismo sexo. Sin embargo su vena violenta y sus aspiraciones políticas no han cedido del todo. Con Víctor Hugo Romo como delegado, hicieron Director de Desarrollo Social a Mario Enrique Selvas Carrola, abogado de  Claudio Germán González González quien había sido detenido por la PGR acusado de dirigir al grupo de choque Los Claudios dedicados a secuestros y extorsiones. Como delegado quedó Humberto Morgan exlíder de Los Panchitos.

Contra la saturación de vallas que lógicamente ha rebasado los topes de campaña de Romo y de Razú, poco pueden hacer ahora Gálvez, Vasconcelos y Aus den Ruthen Haag, candidatos de oposición. Pero no les vendría mal contemplar algún equipo de seguridad que los mantenga a salvo de los porros.