Operación Adán Augusto

            A algunos el fuego los forja; a otros los derrite.
Florestán.

Después de la intensa gestión de Adán Augusto López Hernández en el Senado, ya no hubo sorpresa alguna cuando el oficialismo construyó la mayoría calificada para aprobar, anoche, el decreto que extiende la presencia de las Fuerzas Armadas en la Guardia Nacional de 2024 a 2028, como se lo habían aprobado a los diputados al presidente, con los votos del PRI.

Apenas la semana pasada, tras el fracaso del miércoles 21 para construirla y aprobar la minuta de los diputados, lo de anoche era imposible: el bloque de contención se veía inamovible y fue cuando inició la operación Adán Augusto quien tras horas y días logró los votos necesarios de PRI y PRD, que entonces no tenía.

            El punto eran las dos terceras partes esenciales para modificar la Constitución, que con los 128 senadores presentes es de 86 votos que el oficialismo no alcanza. Morena tiene 61, el Verde seis, PT cinco y PES, cuatro, total 76, diez abajo del tope de esa mayoría calificada.

            Y en eso operó López Hernández, en buscar votos en la oposición, los del PRI y los del PRD, lo que elevaba a 82 los oficialistas, aún por debajo de las dos terceras partes. Pero logró cinco más.

            Al final, con 127 senadores presentes, la mayoría calificada era de 85, la reforma se aprobó por 87 votos a favor, solo dos por encima del mínimo legal, y 40 en contra, con los que López Hernández y la oposición, le  dieron al presidente López Obrador la reforma que quería con urgencia, para ayer. No sé su prisa si tenía de plazo todo 2023.

             Y sí, finalmente le tocaron las comas, pero se la ofrendaron.

RETALES

  1. MANCUERNA.- López Hernández operó, claro, con Ricardo Monreal, objeto del mal del presidente al que no ha vuelto a recibir ni siquiera a hablar con él. Incluso, la bancada de Morena en el Senado no ha sido invitada a su palacio por el rechazo a su coordinador, mientras que a la de San Lázaro ha recibido en más de dos ocasiones. Y es que AMLO tiene resuelto lo de su sucesor(a) y Monreal le estorba en este proyecto. Por eso el desdén y la distancia. A ver si ahora. No lo creo;
  2. DIFERENCIAS.- El presidente López Obrador tardó dos semanas en saludar la victoria  electoral de Joe Biden, en noviembre de 2020. Argumentó que no había sido formalizado. El domingo le faltó tiempo para celebrar el de Lula en Brasil que tampoco ha sido formalizado e irá a una segunda vuelta el día 30, que espero gane. Pero así son sus tiempos. Como las no condenas a violación de los derechos humanos en gobiernos afines: Cuba, Nicaragua, Venezuela; y
  3. CARADURA.- En julio de 2015, Jenaro Villamil hablaba de la tiroides y la vesícula biliar de Enrique Peña Nieto y aventuraba y exigía: ¿Tiene problemas de cáncer EPN? El país tiene derecho a saber. Hoy guarda silencio ante la deteriorada salud de López Obrador, que ha revelado él mismo, solo porque trabaja en su gobierno. Así las miserias humanas en los tiempos estelares, insisten, de la 4T.

Nos vemos mañana, pero en privado.