En acuíferos de Guanajuato hay radiactividad: SENER
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En octubre el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) de la Secretaría de Energía certificó la existencia de radiación “alfa” en el agua de la ciudad de San José Iturbide, Guanajuato, con el 300 por ciento por encima de los límites tolerables para el consumo humano, establecidos por la Norma Mexicana número 127 en materia de salud ambiental.

El hallazgo del ININ desvela los diversos tipos de cáncer que se pueden generar en las personas por el agua de los acuíferos de río La Laja y la Laguna Seca, en la Cuenca Lerma- Chapala. A los 800 kilómetros cuadrados de concentraciones de fluoruro y arsénico, ahora se suma un tipo de radiactividad capaz de destruir tejidos en caso de ser ingerida.

El agua de este río y de esta laguna puede matar a la gente de forma lenta y silenciosa por acumulación, y esto es inevitable en algunas rancherías de la región y zonas donde hay plantas en tratamiento.

El informe del análisis del ININ es alarmante debido a que para un estado que en 24 meses escaló del sitio 14 al cuarto lugar nacional en número de casos de cáncer en menores de edad.

Asimismo, estudios conjuntos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han documentado 45 decesos en Tierra Blanca, municipio aledaño de San Miguel de Allende, los cuales podrían estar relacionados con una sustancia cancerígena que se desprende de las rocas.

A esto se le suman ocho casos de leucemia en la comunidad de La Cantera, municipio de San José Iturbide, y de estos cinco de ellos fatales, muy por arriba de la media nacional de incidencia.

El crecimiento acelerado de cáncer en Guanajuato es la muestra fehaciente de una crisis sanitaria vinculada al uso y consumo de agua contaminada por arsénico, fluoruro y radiactividad, de acuerdo con registros y certificaciones oficiales.

Como consecuencia del agua contaminada en el estado, se atribuyen dos amenazas: entre ocho y 11 casos de fluoross dental y/o esquelética, y destruye la masa ósea, registrados en los últimos 15 años.

Uno de los datos más inquietantes que señalan los habitantes y representantes populares, es el hecho de que al menos dos empresas que explotan pozos aledaños y están conectados de forma subterránea al afluente radiactivo de La Cantera, fabrican productos que los mexicanos se llevan a la boca, y son productos como Colgate Palmolive a unos seis kilómetros y Ferrero Rocher a unos 40 metros.

Con información de El Universal