Conductor de BMW circulaba bajo los efectos del alcohol y las drogas
Foto de Iberomed

Cansancio, alcohol y drogas son la combinación causante del choque de Carlos Salomón Villuendas Adame en Paseo de la Reforma, un choque en el que su automovil, un BMW, terminó destrozado y que terminó con la muerte de cuatro personas.

De acuerdo con la carpeta de investigación del caso, Villuendas había tenido una fiesta antes del accidente, por lo que al día siguiente, desvelado y todavía alcoholizado, decidió continuar tomando, acudiendo para ello al local conocido como Barezzito, en Polanco.

Foto de Excélsior

Todo esto pasaría factura más adelante, cuando él y sus cuatro amigos circulaban por Paseo de la Reforma. El sueño fue venciéndolo, lo que hizo que comenzara a acelerar cada vez más y tras un pestañeó se impactó contra un poste de acero puro de 30 centímetros de diámetro instalado por la Comisión Federal de Electricidad.

Nadie, a excepción del conductor llevaba puesto el cinturón de seguridad. Eso, así como el hecho de que el conductor se aferró instintivamente al volante, le permitió sobrevivir mientras que sus acompañantes murieron instantáneamente.

Camino al hospital, Carlos Salomón Villuendas preguntaba a paramédicos de la Cruz Roja que había pasado y tras enterarse negó que se le realizara cualquier examen de alcoholemia o para buscar alguna droga en su organismo.

Cuando la Procuraduría de la Ciudad de México realizó dichos exámenes, encontraron rastros tanto de alcohol como de drogas, por lo cual podría recibir una condena de hasta 20 años de prisión

Con información de El Universal