Cedan el paso, peritos trabajando

Cedan el paso, peritos trabajando - Foto de Ana Paula Cámara
Foto de Ana Paula Cámara

Los Peritos que ves en una escena de crimen, cada uno de nosotros somos padres, hijos, hermanos, somos pareja de alguien, tenemos familia

¿Podrían ir conduciendo a más de 100 kilómetros por hora para ayudar a una persona que no conocen, que jamás la han visto en su vida y que jamás volverán a ver?

Trayectos que normalmente se recorren en 20 minutos, debemos hacerlos en el menor tiempo; y no por el gusto de la velocidad, sino por el intento de encontrar la escena de crimen lo más preservada posible, evitar que las evidencias se contaminen o pierdan e impedir en lo posible que las personas cubran los cuerpos con sábanas o cobijas, pues con eso se altera o pierde en el peor de los casos todo lo que pudiera dar una línea de investigación que dé con un culpable.

¿Cambiarías tus ropas bonitas, cómodas y a la moda, por uniformes? Uniformes que se desgastan en cada lavado, botas que son todo menos agradables a la vista, usar capas de ropa, pues al trabajar a la intemperie debes estar listo para todo tipo de clima.

Ustedes si fueran padres; ¿Aceptarían que uno de sus hijos tuviera que estar fuera de casa en Navidad o Año Nuevo? ¿Un cumpleaños? ¿Una fecha especial por estar procesando una escena de crimen de personas que son irresponsables al manejar, por los que dejaron sin ventilación su casa y el monóxido de carbono los hizo dormir? ¿O el estar encontrando una explicación a la riña que acabó en un homicidio múltiple después de varias copas?

A ti como esposo o esposa; ¿Te gustaría tener el sentimiento de no saber si la persona que amas regresará con bien a tu hogar después de un turno infame? ¿O simplemente no saber si regresará, por los riesgos comunes del trabajo o porque alguien no respetó la señales de precaución y los arrolló mientras procesan o por algún delincuente que regresa a la escena de crimen para no dejar la posibilidad de esclarecer?

O peor aún, salir nuevamente de casa para atender otro llamado; ese llamado que llega cuando está por sentarse a la mesa a comer en forma por primera vez en las últimas semanas, cuando se está bañando con agua tibia después del frío inclemente de ayer o quizás apenas está aflojando las agujetas de sus botas, tal vez iba a cargar la batería del Matra, hay que regresar, y hacerlo rápido, hay que dejar todo por alguien a quien no conoce ni siquiera sabrá su nombre pero requiere su pericia.

Los Peritos que ves en la calle, en una escena de crimen, cada uno de nosotros somos padres, somos hijos, somos hermanos, somos pareja de alguien, tenemos familia. Simplemente nosotros mismos somos una familia.

Lo que deberías hacer antes de criticar es ponerte en nuestro lugar, para que te des cuenta de que tenemos tan buenos sentimientos como para darte la mano, para levantarte sin importar quíen seas, que si nos reímos durante el turno es para no perder la cordura no por irrespetuosos, cantando en un trayecto a una escena de crimen es por que necesitamos estar relajados para ser útiles, si nos ves llegando a algún puesto callejero de comida y nos atienden antes que a ti, no te molestes, quizás no hemos comido en muchas horas y debemos continuar.

Que podemos entender tu sufrimiento, poner toda nuestra experiencia, nuestra capacidad para poder dar lo mejor de nosotros mismos y ayudarte o ayudar a quien más amas.

Si, sí somos diferentes, somos únicos, somos peritos, por favor, cede el paso cuando nos crucemos en alguna avenida.

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