Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

Merkel toma las riendas de la vacunación en Alemania, frente a los frustrantes retrasos

Merkel toma las riendas de la vacunación en Alemania, frente a los frustrantes retrasos - Angela Merkel en conferencia de prensa tras reunión con farmacéuticas por retrasos de vacunas COVID-19. Foto de EFE
Angela Merkel en conferencia de prensa tras reunión con farmacéuticas por retrasos de vacunas COVID-19. Foto de EFE

El plan del Gobierno de la canciller Angela Merkel es suministrar 18 millones de vacunas contra COVID-19 a lo largo de este primer trimestre

La canciller alemana, Angela Merkel, tomó las riendas del operativo de vacunación contra COVID-19 en su país, tras los retrasos que han marcado el arranque del proceso, y mantiene su objetivo de ofrecer la vacuna a todos los ciudadanos de aquí a finales de septiembre.

“Todos entendemos la urgencia de la vacunación para ver el final de la pandemia”, dijo la canciller, después de reunirse hoy con los líderes regionales, representantes de las farmacéuticas del país implicadas en la vacuna y también de la Comisión Europea (CE).

 

También se entiende, añadió, que no es fácil hacer “pronósticos claros” sobre esas entregas, dada la propia naturaleza de la cuestión -desde el desafío científico que implica su desarrollo hasta las mutaciones u otras variables en la evolución del COVID-19-.

“Hemos conseguido claridad y realismo. Milagros, no va a haber”, zanjó, para insistir en que el propósito es ofrecer hasta el final del verano la vacunar a todos los adultos que lo deseen -es decir, 73 millones de habitantes, puesto que no se contempla hacerlo a los menores de 18 años-.

El plan de su Gobierno es suministrar unos 18 millones de dosis a lo largo de este primer trimestre, aumentar a 77 millones en el segundo y subir a 125 millones en el tercero.

La vacunación se ha convertido en “tema de la jefa”, indicó el líder de Baviera, Markus Söder, para ilustrar con ello su rango prioritario. Para lograr los objetivos se cuenta con los suministros de las tres vacunas hasta ahora aprobadas por las autoridades europeas -la alemano-estadounidense BioNTech/Pfizer, la estadounidense Moderna y anglo-sueca AstraZeneca-, a la espera de poder ampliarla con las de Johnson & Johnson y la de la alemana Curevac.

Indicios de alivio

La reunión de la canciller, los líderes regionales y las farmacéuticas estaba marcada por el relativo optimismo despertado por los últimos anuncios de AstraZeneca, de BioNTech y de Curevac, que apuntan a un alivio a medio plazo en los problemas de suministro.

El ministro de Sanidad, Jens Spahn, había advertido antes de la reunión que no cabía esperar de ésta un aumento de la producción con efectos inmediatos -“no vamos a salir con cajas de vacunas extra”, dijo, y pidió “paciencia”.

Desde los poderes regionales se ha presionado sobre el Gobierno de Merkel para que se establezca un calendario vinculante de entregas, cuestión en que la canciller se comprometió a “trabajar”.

La campaña de vacunación no está discurriendo en Alemania de forma homogénea. Mientras en Berlín, Múnich o Hamburgo funcionan ya centros de vacunación desde hace semanas -aunque tampoco ahí al ritmo previsto-, en parte de Renania del Norte-Westfalia -el “Land” más poblado del país- se retrasó su apertura a este lunes.

Hasta ahora se ha administrado la primera dosis de la vacuna a 2.1 millones de habitantes y la segunda a medio millón más. Ello supone 2.3 por ciento de la población, porcentaje que se reparte de forma desigual: en algunos “Länder” se superó el 3 por ciento, mientras que en Baja Sajonia y la mencionada Renania se está en 2.3 por ciento.

Pendientes del alivio de las restricciones

La frustración ciudadana se ha hecho muy presente, agravada por el cansancio de tres meses ya de práctico cierre de la vida pública.

Desde la oposición -Verdes e Izquierda, principalmente – se ha instado al ejecutivo a forzar a las farmacéuticas a ceder sus licencias a otras empresas, de no poder producir al ritmo requerido.

Merkel convocó la reunión con las farmacéuticas a finales de la semana pasada, cuando se acumulaban las malas noticias de los retrasos en toda la UE. El anuncio, el domingo, de que AstraZeneca entregará 9 millones de dosis adicionales -frente a su oferta anterior- era un primer mensaje positivo.

La siguiente buena noticia, este lunes, llegó de BioNTech, que anunció que suministrará antes de lo previsto 75 millones de dosis a la UE, de las cuales 18 millones corresponderían a Alemania.

Poco después, el gigante químico alemán Bayer comunicó que cooperará con Curevac en la producción de su vacuna, aún en desarrollo, y que espera poder distribuir hasta finales de año 300 millones de dosis. Para 2022 proyecta Curevac producir 600 millones de dosis aunque con un aumento de la red de producción se puede llegar a los mil millones.

Se mantiene el retroceso de contagios

Merkel rehuyó hoy hacer pronósticos sobre las siguientes medidas a adoptar frente a la pandemia. En su última reunión con los líderes regionales, a mediados de enero, se decidió prolongar hasta el 14 de febrero las restricciones vigentes -desde noviembre están cerrados la vida cultural, el ocio y la restauración; en diciembre se sumó el cierre de los comercios no esenciales.

Los cifras de contagios se han estabilizado, pero persiste el temor a una propagación de las nuevas mutaciones, según Merkel.

Del nivel máximo de incidencia semanal por 100 mil habitantes de 197.6 casos, alcanzado el 22 de diciembre, se bajó al 90.9. Pero el objetivo es bajar a 50 casos semanales por ese cómputo de habitantes; por encima de este nivel no se puede garantizar un rastreo eficiente de casos -ni secuenciar las nuevas mutaciones-.

Con información de EFE

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